La campaña Campus Sostenible invita a estudiantes, docentes y personal administrativo a proteger las áreas verdes, reducir los residuos y utilizar responsablemente la energía.
Apagar las luces cuando no se necesitan, utilizar botellas reutilizables y respetar las áreas verdes son algunas de las acciones que la comunidad universitaria puede adoptar para reducir el impacto ambiental y mantener en buenas condiciones los espacios compartidos. Estas prácticas forman parte de la campaña Campus Sostenible, impulsada por el Comité de Desarrollo Sostenible de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA).
La iniciativa promueve hábitos cotidianos relacionados con el cuidado de las instalaciones, el manejo de residuos y el uso responsable de los recursos dentro del campus. Las recomendaciones están dirigidas a estudiantes, docentes y personal administrativo.
Entre las medidas propuestas está utilizar los senderos peatonales para evitar el deterioro del césped y respetar la fauna local. También se recomienda no molestar ni alimentar a las aves, reptiles y otros animales que habitan en las áreas verdes, especialmente con alimentos procesados.
La campaña también hace énfasis en mantener limpias las áreas comunes mediante la disposición adecuada de los residuos y el uso de botellas reutilizables, una alternativa que ayuda a reducir el consumo de envases plásticos desechables.
En cuanto al uso de los recursos, las recomendaciones incluyen apagar las luces y los equipos eléctricos cuando no sean necesarios, así como utilizar responsablemente el aire acondicionado. Además, se invita a mantener un volumen moderado de voz y música cerca de aulas, bibliotecas y oficinas para respetar las actividades académicas y laborales.
“El tema de sostenibilidad no es una meta que únicamente le corresponde a la gobernanza de nuestra institución, es un tema en la que todos estamos involucrados y cada uno tiene la responsabilidad de mantener un campus sostenible”, expresa Máster Laura Hernández, miembro del Comité de Desarrollo Sostenible de UNASA.
El cuidado del campus requiere la participación de quienes utilizan sus instalaciones diariamente. La incorporación de estos hábitos puede contribuir a conservar las áreas verdes, reducir residuos y aprovechar mejor los recursos disponibles en la universidad.
c)| Redacción El Cénit.
