La iniciativa se desarrollará durante cinco semanas e invita a la comunidad universitaria a adoptar prácticas cotidianas que contribuyan al cuidado del agua, la energía, el papel y los espacios compartidos.

Pequeñas acciones diarias, como apagar las luces cuando no son necesarias, ahorrar agua o hacer un uso responsable de los recursos de oficinas, aulas, laboratorios áreas comunes, son el eje de la nueva campaña de sostenibilidad que la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA) desarrollará durante los meses de septiembre y octubre.

La iniciativa es promovida por el Comité de Desarrollo Sostenible con el propósito de sensibilizar a estudiantes, docentes y personal administrativo sobre la importancia de utilizar responsablemente los recursos institucionales y fortalecer una cultura de sostenibilidad dentro del campus.

De acuerdo con Máster Mónica Luna, miembro del Comité la campaña surge como parte de la Política de Sostenibilidad de la Universidad y busca que las buenas prácticas trasciendan más allá de las instalaciones educativas.

«Esta campaña se deriva de la Política de Sostenibilidad de la Universidad, que orienta a contribuir al desarrollo sostenible de nuestro entorno; para ello debemos aprender a cuidar nuestro campus para que estas prácticas puedan trascender hacia cada contexto de los miembros de la comunidad universitaria», explicó.

La duracion de la campaña es de cinco semanas y en esta se promoverán mensajes enfocados en el cuidado del agua, el ahorro de energía, el uso responsable del papel y la conservación de oficinas, aulas, laboratorios y áreas comunes.

Según Máster Luna, estas acciones cotidianas pueden generar un impacto significativo al reducir el consumo, el desperdicio y los efectos ambientales derivados del uso inadecuado de los recursos.

«Con acciones cotidianas se pueden reducir impactos ambientales y sociales que permitan el funcionamiento y desarrollo a largo plazo de nuestro entorno sin comprometer las oportunidades futuras», señaló.

La campaña también busca generar cambios de comportamiento entre quienes forman parte de la comunidad universitaria, con la expectativa de que esas prácticas se repliquen en los hogares y otros espacios.

«El impacto inicial se verá reflejado en el cambio de conductas a través de la sensibilización individual, para que cada miembro de la comunidad universitaria tome decisiones responsables bajo la convicción del impacto ambiental y social de cada acción», afirmó la representante del comité.

Como parte de la iniciativa, también se promueve la participación en proyectos institucionales como ECOPAPEL, ECOSORBOS, No te Plastifiques y Ecorevolución, además de recomendaciones sencillas como aprovechar la luz natural, evitar el desperdicio de agua, reutilizar materiales y mantener en buen estado los espacios compartidos.

c)| Redacción El Cénit.

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