Más de una década y media de historias transformadas se suman a los 26 años del Certamen de Literatura impulsado por Nueva Acrópolis y UNASA, una iniciativa que este año volvió a premiar el talento de estudiantes con becas universitarias completas.
Las palabras volvieron a convertirse en una oportunidad de futuro para decenas de jóvenes del occidente del país durante la XXVI edición del Certamen de Literatura en Cuento y Poesía, una iniciativa que desde hace 26 años impulsa el talento literario y brinda becas universitarias completas a estudiantes destacados.
El certamen, desarrollado por la Asociación Cultural Nueva Acrópolis con el respaldo de la Universidad Autónoma de Santa Ana, UNASA reunió a estudiantes de centros educativos de Santa Ana, Ahuachapán y Sonsonate, quienes participaron con obras originales en las categorías de cuento y poesía.
A lo largo de su historia, el proyecto ha involucrado a más de 10 mil estudiantes y ha entregado más de 150 becas universitarias completas. Cada año se otorgan seis becas: tres para los primeros lugares de cuento y tres para poesía, permitiendo que el talento literario se convierta también en una oportunidad de formación profesional.





Durante la ceremonia, Carlos Balcáceres, presidente de Nueva Acrópolis El Salvador, destacó el impacto que ha tenido esta alianza durante más de dos décadas.
«Sostener un certamen de literatura no es cosa fácil. Mantener una colaboración interinstitucional y el entusiasmo de los jóvenes durante casi tres décadas es algo muy importante», expresó.
Añadió que el certamen no solo ha permitido descubrir escritores, sino también abrir oportunidades educativas para cientos de estudiantes.
«Es una manera muy bonita de ganarse una beca y abrirse paso en la vida a través del arte y la literatura», afirmó.
Por su parte, el licenciado David Núñez, de la Facultad de Ciencias Sociales de UNASA, explicó que la universidad ha acompañado el certamen desde sus inicios mediante la entrega de seis becas universitarias completas.
«El arte desarrolla el pensamiento crítico, la imaginación y la creatividad. Además, estas becas representan una oportunidad para el desarrollo personal y profesional de los jóvenes», señaló.
El decano recordó que muchos de los beneficiarios de años anteriores ya se desempeñan como profesionales y hoy representan casos de éxito que inspiran a nuevas generaciones de estudiantes.
Ganadores
En la categoría de Cuento, el primer lugar fue para Andrea Fernanda Santamaría Olmos, estudiante del Instituto María Auxiliadora, con la obra Las semillas de la Ceiba.
El segundo lugar lo obtuvo Christian Rodolfo Ortega Cerritos, del Colegio Dominico Santo Tomás de Aquino, con el cuento Los herederos.
El tercer lugar fue compartido por Andrea Anelys Magaña Martínez, del Instituto Nacional Cornelio Azenón Sierra, con Renacer, y Pamela Rosmeri Aguilar Escalante, del Instituto Nacional Licenciado José Daniel Carías, autora de El despertar de la aurora boreal.
En Poesía, el primer lugar fue para Jonathan Arnulfo Rodríguez Ramos, del Complejo Educativo Manuel Monedero, con la obra Instante.
Una de las voces más emotivas de la jornada fue la de Andrea Fernanda Santamaría, quien recibió el máximo reconocimiento de la categoría de cuento.
«No duden de sí mismos, confíen en sus sueños y no tengan miedo, porque son capaces de lograr lo que se proponen», expresó al dirigirse a otros jóvenes.
Desde su creación, el certamen ha buscado que la literatura sea más que una competencia artística. Para sus organizadores, escribir representa una herramienta para desarrollar la creatividad, fortalecer el pensamiento crítico y abrir puertas hacia la educación superior.
Después de 26 años de trabajo conjunto, la iniciativa continúa demostrando que una historia o un poema pueden convertirse en el punto de partida para transformar el futuro de un estudiante.
