En el marco del Día Nacional del Guardavidas, la Cruz Roja Salvadoreña reconoció la trayectoria de rescatistas activos y veteranos, destacando su papel en la prevención de emergencias acuáticas y la protección de miles de personas en playas, ríos y piscinas del país.
Con el propósito de reconocer el compromiso, la valentía y la vocación de servicio de quienes arriesgan su vida para proteger a los demás, la Cruz Roja Salvadoreña realizó un homenaje a sus guardavidas en conmemoración del Día Nacional del Guardavidas. La actividad reunió a rescatistas activos y veteranos de distintas seccionales del país, resaltando su aporte a la seguridad de la población salvadoreña en espacios acuáticos.
Una labor que trasciende el rescate
Durante la ceremonia fueron reconocidos guardavidas con años de servicio dentro de la institución, quienes han dedicado gran parte de su vida a la prevención de accidentes y al rescate de personas en situaciones de emergencia. Al encuentro asistieron miembros provenientes de las seccionales de San Vicente, Usulután, San Salvador, Chalchuapa y Santa Ana.
La conmemoración también permitió recordar la historia de este cuerpo especializado. En 1974, el Consejo Ejecutivo de Cruz Roja Salvadoreña creó oficialmente el Cuerpo Filial de Guardavidas Voluntarios, fortaleciendo la capacidad institucional para atender emergencias acuáticas en todo el territorio nacional.
Posteriormente, la Asamblea Legislativa declaró oficialmente el Día Nacional del Guardavidas, reconociendo que estos voluntarios ponen sus conocimientos y habilidades al servicio de la población, salvando vidas tanto en el agua como en tierra y enfrentando riesgos personales para auxiliar, en muchas ocasiones, a personas desconocidas.
La prevención, el mayor éxito de un guardavidas
Para Giovanni Hernández, jefe departamental del Cuerpo de Guardavidas de la Seccional Santa Ana, el trabajo diario no se limita únicamente al rescate, sino que inicia mucho antes, mediante acciones preventivas que buscan evitar que ocurra una emergencia.
«Tratamos de evitar que las cosas pasen, pero si pasan nosotros tenemos la pericia suficiente como para solventar la situación y así lograr rescatar a las personas con vida», expresó.
El jefe departamental explicó que detrás de cada guardavidas existe un proceso constante de preparación física, técnica y emocional que les permite actuar con rapidez en situaciones de alto riesgo, además de brindar primeros auxilios y coordinar evacuaciones cuando las condiciones lo requieren.
Formación especializada para salvar vidas
Como parte de su proceso de capacitación, los voluntarios reciben formación en diferentes áreas de rescate especializado, entre ellas la Unidad Especializada de Rescate para Inundaciones (UERI), la Unidad de Buceo y la Unidad de Embarcaciones, competencias que fortalecen la capacidad de respuesta durante inundaciones, accidentes acuáticos y otras emergencias.
Hernández destacó además la evolución tecnológica que ha experimentado la institución durante las últimas décadas.
«Nuestra evolución ha sido enorme; contamos con boyas salvavidas, tubos de rescate, motos acuáticas, lanchas de rescate, helicópteros, entre otros. Cuando evitamos que algo suceda también nos sentimos orgullosos porque estamos salvando una vida», afirmó.
Un legado que continúa
Durante el homenaje también se rindió reconocimiento a guardavidas que desempeñaron una importante labor humanitaria durante el conflicto armado salvadoreño, además contaron con la participación de invitados especiales, como Juan Carlos Mendoza, empresario santaneco. Como parte de ese legado, se propuso que una futura conmemoración pueda realizarse en Estados Unidos, país donde actualmente residen varios de esos rescatistas.
Finalmente, Giovanni Hernández hizo un llamado a la población para colaborar con la labor preventiva de los cuerpos de rescate respetando las recomendaciones emitidas en playas, piscinas y otros espacios recreativos.
«Somos sus amigos, estamos cuidándolos, estamos salvando su vida», concluyó.
Cada temporada vacacional, miles de personas disfrutan de playas, ríos y centros recreativos sin percibir el trabajo permanente que realizan los guardavidas para prevenir tragedias. Su labor combina preparación, disciplina y vocación de servicio, convirtiéndolos en un pilar fundamental de la respuesta humanitaria y de la protección de la vida en El Salvador.
c)| Escrito por Lily González. Fotografías:Adriana Motoya. Edición: El Cénit.
