En el marco del Día del Bibliotecario Salvadoreño, la jefa de biblioteca de la Universidad Autónoma de Santa Ana, UNASA destacó el papel que tienen en la formación académica, el desarrollo del pensamiento crítico y la adaptación a las nuevas tecnologías.
Cada 25 de mayo se conmemora el Día del Bibliotecario, una fecha que reconoce la labor de quienes preservan, organizan y facilitan el acceso al conocimiento. En la Universidad Autónoma de Santa Ana UNASA, esta celebración adquiere especial significado a través del trabajo realizado por máster María Rocío Cubías, jefa de Biblioteca Licenciado Carlos Alberto Saz, quien compartió su experiencia y reflexiones sobre la evolución de estos espacios en la actualidad.
Máster Cubías, explicó que las bibliotecas han debido transformarse junto con los avances tecnológicos y responder a las exigencias de la era digital. Ante la creciente presencia de herramientas tecnológicas y de inteligencia artificial, señaló que estos recursos no representan una amenaza, sino una oportunidad para fortalecer el trabajo bibliotecario.
“Nosotros como bibliotecarios tratamos de aprender también de ella y que sea una aliada en nuestro trabajo”, expresó al referirse al uso de la inteligencia artificial y las plataformas digitales.
Asimismo, destacó que, pese al auge de los recursos virtuales, los libros impresos continúan ocupando un lugar importante entre los lectores por la experiencia y conexión que generan, “No es lo mismo leer un libro impreso como leer un libro digital”, afirmó.
En relación con los desafíos actuales para fomentar la lectura, la institución impulsa estrategias dinámicas para motivar el acercamiento a la lectura.
“Queremos que los estudiantes se sientan a gusto, que puedan tomar un libro, leerlo, porque al final el beneficio es para nuestros estudiantes”, comentó.
Además, destacó el papel histórico de las mujeres dentro del ámbito bibliotecario y su aporte al desarrollo académico y profesional.
Con más de 23 años de experiencia en bibliotecas, máster Cubías describió su profesión como una verdadera vocación de servicio y aprendizaje continuo, “Estar rodeada de los libros, para mí es algo agradable, confortable”, manifestó.
Las bibliotecas modernas ya no se limitan únicamente al préstamo de libros, sino que incorporan actividades innovadoras como biblioterapia, musicoterapia y proyectos de “bibliotecas humanas”, donde las personas pueden aprender a partir de experiencias compartidas por otros profesionales.
El Día de la Bibliotecaria representa una oportunidad para reconocer el trabajo de quienes administran y preservan el conocimiento, así como valorar el impacto que las bibliotecas tienen en la educación, la cultura y el desarrollo profesional de la sociedad.
c)| Escrito por Diego Figueroa. Edición: El Cénit.

Muy interesante publicación y valiosas las declaraciones de Máster Rocío Cubías con respecto a la transformación que tienen las bibliotecas, conforme los avances y recursos tecnológicos al servicio de los lectores evolucionan y los conocimientos se multiplican. Felicitaciones a Biblioteca «Lic. Carlos Alberto Saz» de UNASA y a sus colaboradores por el servicio y calidez que ofrecen a los usuarios y lectores frecuentes. Gracias a Diego Figueroa y EL CENIT por acercarnos al mundo de los libros y su evolución en un mundo tan cambiante y ayudarnos a comprender que siguen siendo un puente entre el conocimiento y las nuevas generaciones.