Treinta y tres estudiantes culminaron su formación universitaria y recibieron este sábado su título profesional durante la graduación LXXXVIII de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA), en una ceremonia que reunió a autoridades académicas, docentes y familiares.

Los graduados pertenecen a siete carreras: Doctorado en Medicina, Licenciatura en Enfermería, Licenciatura en Fisioterapia, Licenciatura en Laboratorio Clínico, Licenciatura en Nutrición, Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y Licenciatura en Diseño Gráfico Multimedia.

Durante el acto, la vicerrectora de UNASA, doctora Patricia de Núñez, destacó que los nuevos profesionales inician una etapa marcada por constantes cambios tecnológicos, pero recordó que existen cualidades que seguirán siendo esenciales en cualquier profesión.

«La integridad, la empatía, la capacidad de saber escuchar, el compromiso con la verdad, la creatividad y, sobre todo, el deseo de servir a los demás son valores que ninguna máquina podrá reemplazar», expresó.

Asimismo, recordó que hace más de 43 años la universidad nació con el propósito de contribuir a la transformación del país mediante la educación y señaló que los graduados representan una nueva generación de profesionales llamados a aportar desde sus distintas áreas de conocimiento.

En representación de la promoción, Liliana Gabriela García Pérez, graduada de la Licenciatura en Nutrición, agradeció a Dios, a sus familias y a la universidad por el acompañamiento durante su formación.

«Con el paso del tiempo entendimos que la universidad no solamente forma profesionales; también forma carácter. Nos enseñó que el éxito se construye con pequeños esfuerzos repetidos todos los días», manifestó.

La emoción también estuvo presente entre las familias que acompañaron a los graduandos. Carla Victoria Méndez Flores, madre de una de las egresadas, describió el momento como la recompensa al esfuerzo realizado durante varios años.

«Es una carrera bastante dura, pero muy bonita. Me siento feliz de verla graduada», comentó.

Para Katia Lorena Pimentel de Hernández, graduada del Doctorado en Medicina, recibir su título representa el inicio de una nueva responsabilidad con la sociedad.

«Me siento emocionada y agradecida con Dios y con mis padres. Ahora quiero ejercer siendo empática con mis pacientes, poniendo en práctica los conocimientos y los valores que aprendí durante mi formación», expresó.

Con la entrega de sus títulos, los graduados dejan atrás las aulas para asumir nuevos desafíos en hospitales, empresas, instituciones y organizaciones, llevando consigo la formación académica y humana adquirida durante su paso por UNASA.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *