La culminación del Doctorado en Educación e Innovación por parte de la Vicerrectora de la Universidad Autónoma de Santa Ana refleja el compromiso institucional con la formación continua, la innovación docente y la excelencia académica.
El aprendizaje permanente también forma parte del liderazgo universitario. En la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA), la reciente culminación del Doctorado en Educación e Innovación por parte de su Vicerrectora. PhD. Patricia Molina de Núñez, evidencia cómo la formación académica avanzada se convierte en una herramienta para fortalecer la gestión institucional y proyectar nuevos estándares educativos.
Formación que nace como meta personal y se vuelve institucional
El doctorado inició en el año 2023 en la Universidad de Investigación e Innovación de México, como un objetivo personal, pero pronto se transformó en un proyecto alineado con el crecimiento académico de la universidad.
“Inició como una meta personal, algo que siempre había querido estudiar y no se me había dado. Me decidí a hacerlo pensando en cómo aportar a la parte académica”, explicó la Vicerrectora.
El programa estuvo orientado a la profesionalización docente y a la innovación en el aula universitaria, permitiéndole compartir conocimientos y experiencias con el profesorado durante todo el proceso formativo.
“A través de los módulos yo podía ir compartiendo con los docentes temáticas y conferencias, porque va orientado a cómo innovar el aula”.
El proceso culminó con la defensa doctoral, obteniendo una de las más altas distinciones de esa casa de estudio aprobada con mención honorífica: MAGNA CUM LAUDE, reconocimiento otorgado a estudiantes con desempeño sobresaliente.
Innovar desde quienes enseñan
La investigación doctoral se centró en el diseño de un Programa de Formación continua para el Desarrollo y la Enseñanza de Habilidades Blandas en profesores universitarios de UNASA.
“Primero debemos fortalecer esas competencias en los docentes, porque ellos son quienes transmiten conocimientos y moldean estas habilidades en los estudiantes”.
El programa aborda competencias como pensamiento crítico, liderazgo, trabajo en equipo y resolución de problemas, habilidades cada vez más demandadas por el entorno profesional actual.
“Hoy las instituciones empleadoras no solo exigen habilidades técnicas. Necesitan profesionales integrales”.
La propuesta incorpora uso de metodologías activas como: Aprendizaje basado en proyectos, gamificación, estudios de caso, aprendizaje colaborativo, y aprendizaje basado en la resolución de problemas.
Formación continua como cultura institucional
El proceso doctoral también refleja el impacto del acompañamiento impulsado por el Comité de Desarrollo Profesional, que promueve oportunidades de capacitación y actualización permanente para el personal universitario.
“Los doctorados son bastante costosos. Contar con apoyo económico y gestiones institucionales es muy importante para poder estudiar”.
La Vicerrectora subrayó que estos procesos implican disciplina y sacrificio personal, pero constituyen una inversión directa en la calidad educativa.
“Implica madrugadas, dejar fines de semana, reorganizar la familia, pero al final todo viene a abonar a la institución”.
Del logro académico a la acción universitaria
El programa desarrollado será entregado oficialmente a UNASA para su implementación institucional, con la proyección de convertirse en un diplomado de formación continua desde el área de posgrados.
“La idea es que sea un programa continuo. No es recibir una capacitación una vez y ya. Debe tener seguimiento, evaluación y resultados en el aula”.
La propuesta incluye monitoreo permanente, indicadores de impacto y evaluación 360°, orientados a garantizar mejoras sostenidas en la práctica docente.
Elevar estándares para proyectar el futuro
La culminación del doctorado representa además un avance en la profesionalización académica institucional.
“Esto eleva la calidad porque demuestra que los profesionales dentro de la institución están innovando y capacitándose”.
Actualmente, la Vicerrectora también desarrolla un segundo Doctorado en Gestión de la Educación Superior, con el apoyo del Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología, y UNASA, enfocado en fortalecer la gestión universitaria y promover cambios estructurales en las instituciones de educación superior.
Aprender como decisión personal y compromiso colectivo
Más allá del conocimiento académico, el mensaje es una invitación a romper barreras personales.
“A veces pensamos que nunca vamos a poder estudiar un doctorado por cualquier motivo o circunstancia pero sólo se debe perder el miedo, sacrificarse un poco y con ayuda de Dios, constancia y amor en lo que hacemos todos podemos lograrlo”, expresó.
“No debemos ponernos obstáculos nosotros mismos. Todos podemos alcanzar los sueños que anhelamos”, destacó PhD. Patricia Molina de Núñez, Vicerrectora de UNASA.