Ahuachapán vivió entre el 6 y el 8 de septiembre de 2025 la tradicional celebración de los Farolitos, una festividad que cada año ilumina la ciudad en honor al nacimiento de la Virgen María y que reúne a miles de visitantes locales y extranjeros.
El origen de esta tradición se remonta a 1850, cuando familias ahuachapanecas comenzaron a encender faroles como expresión de devoción mariana y esperanza tras un fuerte terremoto ocurrido en esa época. Con el tiempo, la práctica se consolidó como símbolo de fe y unidad en el occidente del país.
Durante tres días, la ciudad se transformó con color y fervor. El 6 de septiembre, un carnaval bailable marcó el inicio de las actividades; el 7 de septiembre, las calles fueron escenario de misas y una procesión solemne en vísperas del natalicio de la Virgen; y el 8 de septiembre, la procesión principal cerró con devoción y alegría las festividades.
Instituciones públicas, empresas privadas y centros educativos decoraron las principales calles con estructuras luminosas, mientras que las escuelas aprovecharon para adelantar parte de sus presentaciones de las Fiestas Patrias.
El Día de los Farolitos no solo ilumina las calles de Ahuachapán, sino que reafirma el valor de las tradiciones que conectan a las comunidades con sus raíces culturales y religiosas.
Redacción: Daniela Bueno / Fotografía: Sofía Velásquez
