Con la llegada tardía de la Semana Santa, los comerciantes esperaban que las ventas de San Valentín se mantuvieran durante todo el mes.

Los comerciantes adaptan su oferta a cada temporada del año para responder a la demanda y garantizar ingresos para sus hogares. Esta vez la llegada de la Semana Santa se ha distanciado considerablemente y las ventas de artículos de verano ha tenido que esperar.

Esta situación permitió a los comerciantes extender la venta de productos relacionados con el Día del Amor y la Amistad. No obstante, los resultados no fueron los esperados.

Así lo manifestaron varios vendedores ubicados en los alrededores del mercado central de Santa Ana, quienes, al cierre del mes, reportaron una disminución significativa en sus ventas en comparación con años anteriores.

William Miranda, comerciante dedicado a la venta de bases para floristería, explicó que la demanda de su producto se redujo notablemente este año. “Tal vez porque hay muchos emprendedores que han optado por otras opciones, como el cartón, o prefieren hacerlos ellos mismos”, consideró. Destacó que el alto costo de las rosas y otras flores también afectó a los vendedores.

Este aumento de precios fue confirmado por Blanca, quien se dedica a la venta de flores y también experimentó un mal cierre de mes. “Las ventas han estado bajísimas”, lamentó.

Según la vendedora, la situación económica ha reducido las posibilidades de compra de la población. “Nuestra confianza está puesta en Dios, si no, quizás ya ni estuviéramos (vendiendo)”, agregó.

William Miranda, además de su trabajo en la floristería, también se dedica a la joyería y la carpintería de accesorios, oficios que complementan su fuente de ingresos.  FOTO/ Katherine Morataya.

Blanca también destacó que el incremento en el precio de las flores ha sido notable, aunque no considera que sea la causa principal de la disminución en las ventas. Asimismo, explicó que la dinámica del mercado no permite ofrecer promociones o descuentos, ya que los clientes insisten en pedir rebajas, lo que dificulta mantener el margen de ganancia.

Algunos comerciantes reconocieron que, al inicio del mes, las ventas fueron mejores, pero fueron decayendo con el paso de los días.

Con la llegada de la temporada de Semana Santa, esperan que la venta de productos típicos, como pan para torrejas, dulces, jocotes y mangos, ayude a dinamizar el comercio local.

Escrito por: Katherine Morataya.

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