22 egresados reciben acreditaciones y microcredenciales por la publicación de ensayos y artículos derivados de proyectos comunitarios.

Cuando el proceso de grado trasciende el aula y se convierte en conocimiento compartido, la experiencia universitaria adquiere un sentido más profundo. Bajo esa premisa, la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA) impulsó el programa Premios a la Producción Intelectual desde el Proceso de Grado, una iniciativa que reconoce el trabajo académico de 22 estudiantes egresados, cuyos ensayos y artículos de reflexión, surgidos de proyectos comunitarios, hoy forman parte del repositorio institucional de la universidad.

Durante la actividad, autoridades académicas destacaron que este logro representa un paso importante hacia la consolidación de una cultura de investigación, reflexión crítica y transferencia de conocimiento, vinculando la formación profesional con el impacto social y comunitario.

El programa se sostiene sobre una metodología que integra formación académica, experiencia comunitaria y divulgación del conocimiento. El Licenciado Néstor Alexander Barrientos, jefe del Departamento de Proceso de Grado de UNASA, explicó que este proceso se estructura en tres fases, la primera es el fortalecimiento de habilidades blandas, inteligencia emocional, uso de herramientas tecnológicas y lineamientos de redacción académica; la segunda la ejecución de proyectos comunitarios o voluntariados; y la tercera la divulgación de impacto mediante la producción intelectual.

“En 2025 se desarrollaron alrededor de 32 producciones intelectuales, de las cuales, tras un proceso de evaluación y bajo lineamientos académicos, cinco fueron seleccionadas para recibir acreditación, marcando un precedente histórico dentro del Proceso de Grado”.

Señaló el jefe de Proceso de Grado, al tiempo que subrayó que es la primera vez que esta experiencia culmina con publicaciones formales y microcredenciales digitales.

Los estudiantes egresados coincidieron en que el proceso representó un reto académico y personal, pero también una experiencia transformadora.

Mónica Tatiana Ramos, egresada de la Licenciatura en Laboratorio Clínico, expresó que recibir esta acreditación es “un logro bastante importante”, ya que la producción intelectual dejó enseñanzas tanto grupales como personales y representa una oportunidad que abrirá puertas en su futuro profesional.

Por su parte, Alejandro Javier Gálvez Chinchilla, egresado de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, señaló que el proceso fue exigente, pero enriquecedor. “Nos sentimos orgullosos y felices, fue un trabajo en equipo que hoy se convierte en un gran plus para nuestra carrera”.

Desde la Licenciatura en Fisioterapia, Beatriz García destacó el acompañamiento constante de los asesores académicos y el impacto social del proyecto. “Ver el resultado en la comunidad fue muy gratificante; sabemos que aportamos nuestro granito de arena”.

Asimismo, Camila Ramos, egresada del Doctorado en Medicina, valoró que la acreditación tenga un peso significativo en su actual etapa de residencia médica. “Fue inesperado, pero fortalece nuestro perfil profesional y académico”.

Durante el acto reconocieron producciones intelectuales surgidas de proyectos comunitarios desarrollados en distintos territorios, entre ellos:

  • Doctorado en Medicina:
    “Sanos para aprender, fuertes para crecer”, ejecutado en el Centro Escolar Cuesta El Gavilán, Tacuba, Ahuachapán, del cual se derivó el artículo “Prevención de enfermedades transmisibles en el ámbito escolar”.
  • Doctorado en Cirugía Dental:
    Proyecto “Renovando espacios en el Centro Escolar Caserío Las Canoas”, con el ensayo “Renovando espacios y activando aprendizajes”.
  • Licenciatura en Laboratorio Clínico:
    Proyecto “Cuentos no contados”, desarrollado en educación parvularia de Concepción de Ataco, con el artículo “Infancias que leen, futuros que brillan”.
  • Licenciatura en Fisioterapia:
    Proyecto “Oxígeno para la vida”, ejecutado en la Colonia Enmanuel, Santa Ana Centro, con el artículo “Un respiro de conciencia: cuida tus pulmones, cuida tu futuro”.
  • Licenciatura en Ciencias de la Comunicación:
    Proyecto “Corazón en señas”, desarrollado en el Centro Escolar para Sordos de Santa Ana, con el artículo “La comunicación como puente de inclusión”.

En el evento, Máster Carlos Alberto García, jefe del Departamento de Transferencia de Conocimiento e Innovación de UNASA abordó el tema: “El valor de publicar en la academia actual desde la perspectiva estudiantil”, destacando el impacto de la divulgación científica y académica en la formación universitaria.

Más allá del reconocimiento, la experiencia dejó una huella en los estudiantes: proyectos que nacieron en las comunidades, se transformaron en reflexión académica y hoy quedan registrados como parte del patrimonio intelectual de la universidad.

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