Diseñado para mitigar los efectos de fenómenos hidrometeorológicos entre junio y noviembre. /Fotografía de archivo.

El Ministerio de Gobernación, a través de la Dirección General de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres, dio a conocer el Plan Nacional de Contingencia para la Temporada Invernal 2025, diseñado para mitigar los efectos de fenómenos hidrometeorológicos entre junio y noviembre.

El documento, que entró en vigencia el 1 de junio, establece protocolos de respuesta ante inundaciones, deslizamientos y afectaciones a infraestructura crítica, basados en pronósticos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN). Según los datos, 2024 fue el quinto año más lluvioso en 54 años, con un exceso del 17.7% de precipitación (2,233.6 mm a nivel nacional).

El plan identifica como amenazas prioritarias:

  • Inundaciones urbanas y rurales, especialmente en San Salvador, Santa Ana y San Miguel, por saturación de suelos y deficiencias en drenajes.
  • Deslizamientos en laderas inestables de zonas montañosas.
  • Interrupciones en servicios básicos como agua potable, electricidad y transporte.
  • Aumento de enfermedades respiratorias y transmitidas por vectores (dengue, leptospirosis).
  • El sistema de alertas incluye cuatro niveles: verde (vigilancia, hasta 75 mm de lluvia en 24 horas), amarilla (prevención activa, 125 mm), naranja (amenaza inminente, 150 mm) y roja (emergencia, 200 mm).


La ejecución del plan estará a cargo de:

  • Comisión Nacional de Protección Civil, liderada por el presidente de la República.
  • Comisiones Técnicas Sectoriales (Salud, Logística, Infraestructura), coordinadas por el MARN, el MOP y el MINSAL.
  • Centro de Coordinación de Asistencia Humanitaria, para gestionar ayuda nacional e internacional.

Entre las medidas anticipatorias destacan evacuaciones preventivas en zonas de riesgo, preposicionamiento de insumos y transferencias monetarias a hogares vulnerables, en coordinación con organismos como la Cruz Roja.

Pronósticos para 2025
El MARN prevé:

  • Temporada de huracanes dentro de lo normal, con 17 tormentas tropicales en el Atlántico (5 huracanes mayores).
  • Canícula moderada a fuerte en julio-agosto, principalmente en la zona oriental.
  • Mayor variabilidad de lluvias, con acumulados de hasta 1,200 mm en zonas montañosas.

El director de Protección Civil, Luis Amaya, enfatizó que el plan «prioriza la protección de la vida y medios de subsistencia, con un enfoque en comunidades históricamente afectadas». La vigencia se extenderá hasta el 30 de noviembre.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *