Un conversatorio organizado por el Wellness Center de UNASA reunió a profesionales de fisioterapia, mastología y psicología para abordar la atención multidisciplinaria de las pacientes y la importancia de reconocer sus necesidades más allá del diagnóstico.

El diagnóstico de cáncer de mama puede generar incertidumbre sobre el tratamiento y el futuro, por lo que la atención de las pacientes requiere considerar no solo su condición física, sino también sus necesidades emocionales y psicológicas. Este enfoque fue parte del conversatorio “Más allá del diagnóstico: abordaje integral del cáncer de mama”, realizado en la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA).

La actividad fue organizada por el Wellness Center de UNASA, en el marco de las acciones relacionadas con el Día Mundial del Cáncer de Mama, y contó con la participación de Iliana Peñate, licenciada en Fisioterapia; Josué Méndez, mastólogo; y Adilia Samayoa, licenciada en Psicología.

Durante el encuentro se abordó la importancia de que distintos profesionales de la salud trabajen de manera coordinada para acompañar a las pacientes durante su proceso, considerando las dimensiones físicas, emocionales y psicológicas de la enfermedad.

Adilia Samayoa destacó que el acompañamiento debe reconocer la historia y las necesidades particulares de cada persona, más allá de su diagnóstico.

“Esta persona que está recibiendo el diagnóstico no es solo un paciente más, no es solo un número, no es solo un diagnóstico, sino una persona que tiene sueños, que tiene emociones, que tiene familia, que tiene metas, que tiene proyectos”, expresó.

El acompañamiento más allá de la enfermedad

Los profesionales señalaron que recibir un diagnóstico de cáncer puede generar incertidumbre sobre los procedimientos, los tratamientos y las personas que acompañarán a la paciente durante ese proceso. Por ello, consideran necesario mantener una atención cercana y sensible que tome en cuenta su bienestar emocional.

“Es importante que nosotros le demos la relevancia y que veamos que esta persona no es solo un diagnóstico”, enfatizó Samayoa al referirse a la necesidad de reconocer a cada paciente desde una perspectiva humana.

También destacaron el valor del trabajo multidisciplinario, en el que diferentes profesionales mantienen comunicación y coordinan sus aportes para atender las necesidades de la persona.

Formación en salud con enfoque humano

El conversatorio también permitió abordar estos temas en un entorno académico, donde los estudiantes del área de la salud pueden reflexionar sobre la atención que brindarán a sus futuros pacientes.

La realización de estos espacios dentro de la universidad, contribuyen al aprendizaje de los estudiantes y a la preparación de profesionales capaces de acompañar a las personas con dignidad, respeto y sensibilidad.

La atención integral del cáncer de mama implica reconocer que cada paciente atraviesa una experiencia particular. Incorporar esta perspectiva en la formación de los profesionales de la salud permite situar a la persona, sus necesidades y su bienestar en el centro de la atención.

c)| Redacción El Cénit.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *