Estudiantes de enfermería reflexionaron sobre los desafíos humanos y profesionales de la carrera durante una charla motivacional impartida por un enfermero especialista y exalumno que compartió su experiencia desde el ejercicio clínico.

Ejercer la enfermería implica acompañar a las personas en algunos de los momentos más difíciles de su vida. Bajo esa premisa se desarrolló una charla motivacional dirigida a estudiantes, centrada en los desafíos éticos, emocionales y profesionales que enfrenta hoy el personal de salud en El Salvador.

La actividad se realizó en el auditorio de la Universidad Autónoma de Santa Ana, UNASA como parte de la conmemoración del Día Nacional del Profesional en Enfermería. El encuentro reunió a estudiantes y docentes alrededor de una conversación directa sobre la realidad del ejercicio clínico y la vocación de servicio.

El encargado de la ponencia fue el licenciado Carlos Arturo Castillo Aguilar, enfermero especializado del Instituto Salvadoreño del Seguro Social en el área de nefrología, específicamente en la unidad de hemodiálisis. Durante su intervención abordó el tema “Ser profesional de enfermería en El Salvador: retos, orgullo y corazón”, destacando que la profesión exige preparación constante, ética y sensibilidad humana.

“Todo debe hacerse con amor y empatía. Nos debemos a los pacientes; esa es la mística de nuestra carrera”, expresó el profesional al compartir su experiencia con las nuevas generaciones.

El momento también tuvo un significado personal para el ponente, quien regresó a la institución donde inició su formación académica. Tras más de una década de ejercicio profesional, señaló que volver como invitado representa una oportunidad para devolver parte de lo aprendido en el ámbito hospitalario y académico.

Para el estudiantado, la jornada permitió acercarse a la realidad laboral desde la voz de quienes ya ejercen la profesión. Dayana Erazo, estudiante de la Escuela de Enfermería, destacó que escuchar experiencias reales ayuda a prepararse para los escenarios que enfrentarán durante sus prácticas y futuro desempeño profesional.

“Nos compartió conocimientos y vivencias que podemos poner en práctica, especialmente siendo empáticos y humanos con nuestros pacientes”, comentó.

La directora de la Escuela de Enfermería, licenciada Roxana Elizabeth Valladares Bolaño, explicó que la actividad buscó motivar a los estudiantes a visualizar las distintas áreas donde pueden desarrollarse profesionalmente y comprender el valor humano que caracteriza a la enfermería. Señaló que el intercambio con exalumnos permite ampliar la perspectiva académica y profesional de quienes se encuentran en formación.

La jornada formó parte de las actividades conmemorativas dedicadas al personal de enfermería, una profesión que combina conocimiento científico, acompañamiento emocional y atención directa a la población. En un sistema de salud cada vez más exigente, el diálogo entre profesionales en ejercicio y estudiantes abre espacios para reflexionar sobre el verdadero sentido del cuidado: atender con técnica, pero también con humanidad.

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