Escuchar historias reales y reflexionar sobre el paso de la formación académica al ejercicio profesional fue el eje de una jornada dirigida a estudiantes de la carrera de Comunicación Digital Multimedia de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA).
La actividad, organizada por el Departamento de Bienestar Estudiantil, tuvo como propósito motivar a los jóvenes a fortalecer su compromiso académico mediante testimonios de profesionales que ya enfrentan los desafíos del campo laboral.
La directora de Bienestar Estudiantil, máster María Eugenia Laínez de Carranza, destacó que estos espacios permiten a los estudiantes comprender de manera más cercana las exigencias del entorno profesional.
“Es importante que a través de estos testimonios los estudiantes puedan ver que no es fácil, que el mundo real requiere perseverancia, valores y paciencia”, afirmó.


Durante la jornada participó la licenciada Rebeca Martínez, graduada de Ciencias de la Comunicación de UNASA, quien regresó a su alma mater para compartir su experiencia profesional y los retos que ha enfrentado desde su inserción laboral.
Actualmente vinculada al Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES), Martínez relató cómo la práctica profesional representa un proceso distinto al aprendizaje en el aula.
“Hay conocimientos que se aprenden en las materias, pero nada te prepara totalmente para enfrentar el mundo laboral. Los jóvenes no deben rendirse; mientras hay vida, hay oportunidad para seguir luchando por alcanzar los sueños”, expresó.
El encuentro generó identificación entre los asistentes. Milena Jiménez, estudiante de cuarto año, señaló que conocer experiencias reales fortalece la motivación profesional, especialmente para quienes buscan desarrollarse en áreas como el periodismo deportivo.
“Me emociona que la universidad brinde estos espacios para conocer la experiencia de quienes ya pasaron por nuestra carrera. Escucharla me inspira mucho”, comentó.
Por su parte, Eduardo Aguilar destacó el valor humano del testimonio compartido.
“Me tocó el corazón conocer los obstáculos que tuvo que superar. Estas charlas ayudan a definir las áreas que queremos seguir dentro de la carrera”, afirmó.
Otros estudiantes coincidieron en que este tipo de actividades permiten reflexionar más allá del ámbito académico. Diana Guerra señaló que estos encuentros fortalecen la motivación personal y profesional, mientras que Saraí Rebollo resaltó que ayudan a comprender que cada proceso formativo avanza a ritmos distintos.
El intercambio evidenció que la formación profesional también se construye a partir del diálogo con quienes ya recorrieron el camino laboral, convirtiendo la experiencia compartida en una herramienta de aprendizaje complementaria a la educación en el aula.
La jornada dejó entre los estudiantes una idea común: conocer historias reales no solo acerca el futuro profesional, sino que permite imaginarlo con mayor claridad y confianza.
