Una feria educativa reunió a distintas áreas de salud para informar sobre síntomas, prevención y tratamiento de la tuberculosis, una enfermedad que aún registra casos en el país.

La tuberculosis sigue presente y, en muchos casos, pasa desapercibida. Con ese mensaje como punto de partida, estudiantes, docentes de distintas carreras de salud y el Comité Local de Prevención y Control de la Tuberculosis de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA) desarrollaron una jornada informativa para alertar a la población sobre los riesgos de esta enfermedad y la importancia de detectarla a tiempo.

La actividad se realizó en el kiosco de la universidad, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Lucha contra la Tuberculosis, que se recuerda cada 24 de marzo. Durante la jornada, se instalaron distintos stands educativos enfocados en explicar síntomas, métodos de diagnóstico, tratamiento y medidas de prevención.

El evento reunió a estudiantes de las carreras de laboratorio clínico, medicina, enfermería, fisioterapia, odontología y nutrición, quienes ofrecieron información desde un enfoque integral. El docente Lcdo. Alexander Valle, explicó que la iniciativa busca mostrar que la tuberculosis no se aborda desde una sola área.

“Le hemos denominado 360 porque es un abordaje completo. Todas las áreas de salud tienen contacto con el paciente, desde el diagnóstico hasta la recuperación”, señaló.

Uno de los principales mensajes fue que la enfermedad no ha desaparecido. Persisten casos en el país, y muchas veces se confunden con otras infecciones respiratorias.

La licenciada en enfermería, Jessica Galán, integrante del comité organizador, advirtió que este desconocimiento sigue siendo un problema.

“Existe el mito de que ya no hay tuberculosis, pero sí hay casos, incluso en Santa Ana. A veces no se detecta porque se confunde con otras enfermedades”, explicó.

Síntomas que no deben ignorarse

Durante la jornada se insistió en reconocer señales de alerta como:

  • Tos persistente por más de 15 días
  • Pérdida de peso sin causa aparente
  • Fiebre y sudoración nocturna
  • Cansancio constante

Detectar estos síntomas a tiempo puede marcar la diferencia.

“Lo importante es acudir al médico y no automedicarse. Consumir antibióticos sin diagnóstico puede empeorar la situación”, advirtió Valle.

Tratamiento y riesgos

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente los pulmones y se transmite a través de pequeñas gotas de saliva al hablar, toser o estornudar.

Su tratamiento puede durar alrededor de seis meses y requiere un seguimiento estricto. Interrumpirlo no solo reduce su efectividad, sino que puede generar resistencia a los medicamentos.

“Completar el tratamiento es clave. Si no se hace, la enfermedad no solo continúa, también puede volverse más difícil de tratar”, explicó Galán.

Aprender para informar

Para los estudiantes, la actividad también representa un proceso de formación práctica. Manuel Martínez, alumno de laboratorio clínico, destacó el valor de compartir información con la población.

“Podemos orientar a las personas sobre prevención y tratamiento. También aprendemos a identificar mejor la enfermedad”, comentó.

Desde odontología, Fabiola Polanco explicó que incluso en su área se pueden detectar signos relacionados con la enfermedad.

“Podemos observar lesiones o úlceras en la cavidad bucal. Además, es fundamental usar medidas de bioseguridad porque no siempre sabemos si un paciente está en fase de contagio”, indicó.

Otros estudiantes coincidieron en que estas jornadas fortalecen sus conocimientos y los preparan para su futuro profesional, donde deberán enfrentar este tipo de enfermedades desde distintas áreas.

Prevención desde la comunidad

Entre las principales recomendaciones destacan:

  • Evitar la automedicación
  • Practicar higiene al toser o estornudar
  • Mantener una buena alimentación
  • Buscar atención médica ante síntomas persistentes

Además, se hizo énfasis en la importancia de romper el estigma alrededor de la tuberculosis, ya que el temor o la desinformación pueden retrasar el diagnóstico.

Más allá de la jornada, el mensaje es claro: la tuberculosis no es una enfermedad del pasado. Su control depende, en gran medida, de la información, la prevención y la responsabilidad individual de buscar atención médica a tiempo.

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