Máster Karen Lissette Mata Rodríguez regresó a UNASA para impartir una ponencia dirigida a estudiantes, destacando la importancia de la empatía y la fortaleza emocional en el ejercicio del laboratorio clínico.
Regresar al aula, esta vez como profesional invitada, fue el punto de partida de la ponencia que impartió la Máster Karen Lissette Mata Rodríguez, graduada de Laboratorio Clínico de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA), antes estudiantes de la misma carrera.
La actividad fue denominada: “la resiliencia en la práctica de laboratorio clínico”. Durante su participación, la profesional destacó que regresar a su alma máter representó una experiencia significativa, al señalar que resulta motivador comprobar que las herramientas adquiridas en la universidad pueden aplicarse con éxito en el ámbito laboral.
“La formación que recibimos aquí realmente se pone a prueba en el campo laboral”, expresó la profesional, al señalar que el conocimiento técnico debe ir acompañado de sensibilidad humana.
Durante su intervención, subrayó que el laboratorio clínico no se limita al análisis de muestras, sino que implica responsabilidad ética y trato digno hacia los pacientes. “Cada persona merece ser atendida con el mismo respeto que tendríamos hacia un familiar”, afirmó.
El evento tuvo como propósito acercar a los estudiantes a testimonios reales de exalumnos que han destacado en su campo profesional. La directora de Bienestar Estudiantil, Máster María Eugenia Laínez de Carranza, explicó que estas iniciativas buscan invitar a exalumnos integrales de las distintas escuelas, profesionales que han logrado consolidarse en su vida laboral, con el objetivo de fortalecer la motivación académica y el compromiso estudiantil.


c)| Fotografías Adriana Peñate.
Entre los asistentes, la ponencia generó una valoración positiva. La estudiante Emiliana Escobar, de la carrera de Laboratorio Clínico, describió la experiencia como enriquecedora e inspiradora, ya que le motiva a continuar su formación más allá de la licenciatura y aspirar a estudios de maestría. Además, indicó sentirse identificada con los sacrificios mencionados por la ponente, especialmente los largos traslados diarios para asistir a clases.
Por su parte, Erick Pineda destacó que el mensaje sobre ética y responsabilidad profesional refuerza la necesidad de ejercer con compromiso en un entorno donde cada resultado de laboratorio puede influir en decisiones médicas determinantes.
Más allá de la charla, el encuentro dejó en evidencia que la resiliencia no es un concepto abstracto, sino una habilidad necesaria en una profesión que combina precisión técnica con responsabilidad humana.
c)| Escrito por Adriana Peñate, Edición: El Cénit.
