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Actualizar conocimientos y conocer experiencias de quienes ya ejercen su profesión fueron los principales objetivos de dos jornadas desarrolladas por Bienestar Estudiantil de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA), donde exalumnos regresaron a las aulas para compartir aprendizajes con las nuevas generaciones. Las actividades estuvieron dirigidas a estudiantes de las carreras de Fisioterapia y Medicina, quienes participaron en espacios de formación enfocados tanto en el fortalecimiento de competencias clínicas como en los cambios que enfrenta el sector salud con el avance de la tecnología. Una de las jornadas fue el taller «Más allá de la técnica: Drenaje Linfático Manual», impartido por la licenciada Andrea María Vásquez Gil, graduada de la Licenciatura en Fisioterapia. Durante la actividad, los asistentes profundizaron en la aplicación de esta técnica y su importancia dentro de la práctica profesional. Andrea Quintanilla, estudiante de quinto año de Fisioterapia, destacó que este tipo de capacitaciones complementan la formación recibida en las aulas. «Es un tema muy interesante y muy importante para nosotros, porque no siempre lo vemos tan a profundidad. Trato de aprovechar estas oportunidades porque aportan mucho a nuestra formación», comentó. La estudiante también recordó que durante sus prácticas hospitalarias tuvo contacto con pacientes que presentaban edemas, una experiencia que le permitió comprender la utilidad del drenaje linfático manual en el tratamiento y recuperación de los pacientes. Como parte de la programación, también se desarrolló la conferencia motivacional «El médico del futuro: los nuevos caminos de la medicina en la era digital», impartida por la doctora Ilsy Nicole Calderón, exalumna de UNASA, quien abordó el impacto de la transformación digital en la atención sanitaria y los nuevos desafíos para los profesionales de la salud. Nicole Chacón, estudiante de quinto año de Medicina, señaló que la conferencia permitió conocer cómo las herramientas tecnológicas pueden mejorar la atención de los pacientes. «La transformación digital puede ayudar en el área de la salud y beneficiar a los pacientes al facilitar muchos procesos. Son conocimientos que nos servirán en el futuro e incluso podemos empezar a aplicarlos desde ahora», expresó. Durante ambas actividades, la directora de Bienestar Estudiantil, Máster Claudia Lemus, agradeció la participación de las invitados por compartir sus conocimientos y motivar a los estudiantes a continuar fortaleciendo su preparación académica. El intercambio entre profesionales y estudiantes permitió acercar experiencias reales del ejercicio, mostrando cómo la actualización constante y el aprendizaje continuo se han convertido en elementos esenciales para quienes se preparan para ejercer en el ámbito de la salud. Redacción El Cénit. El manejo del dolor, la neurología, la robótica aplicada a la rehabilitación y el acompañamiento psicológico fueron algunos de los temas abordados durante el 23.º Congreso de Fisioterapia, Physio Summit 2026, desarrollado por la Escuela de Fisioterapia de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA). La jornada reunió a estudiantes, docentes y especialistas invitados en conferencias y talleres relacionados con diferentes áreas de la fisioterapia y la rehabilitación. Los contenidos incluyeron el abordaje de lesiones y pacientes con afecciones crónicas, así como aspectos vinculados con los cuidados paliativos y la orientación a las familias. Uno de los temas incorporados fue la robótica aplicada a la rehabilitación de personas con discapacidad, junto con contenidos de neurología y atención psicológica para el trabajo del fisioterapeuta con pacientes y sus familias. La actualización también incluyó el uso de tecnologías aplicadas a la atención clínica. Otto Borgards, especialista clínico de BTL, presentó una ponencia sobre el abordaje de pacientes hepáticos mediante agentes electrofísicos y explicó el funcionamiento de sistemas superinductivos, equipos de electroterapia y una tecnología denominada Exomein, relacionada con la terapia magnética transcraneal. “Estos equipos son complementarios a la terapia del terapeuta, entonces no es como que nos vengan a resolver como tal la vida, pero sí es una opción muy, muy, muy viable y también que potencia mucho el tema de la rehabilitación”, explicó Borgards. Además de las ponencias, los estudiantes participaron en talleres orientados al desarrollo de habilidades motrices y conocimientos relacionados con el desempeño en áreas clínicas y hospitalarias. Las actividades también abordaron el manejo de pacientes en espacios institucionales y domiciliares. Los estudiantes de quinto año tuvieron una participación particular en la organización del congreso. Michelle Anaya, estudiante de ese nivel, destacó que la actividad permite acercarse a áreas que no siempre se abordan dentro del plan de estudios y conocer experiencias de especialistas provenientes de otros países. “Es importante ver pues el progreso más que nada y las ponencias. Las ponencias son muy bonitas, nos abren el campo, quizás campos que no logramos abarcar dentro de nuestros años dentro de la universidad”, señaló Anaya. Durante el congreso también se entregaron reconocimientos a docentes por su trayectoria y participación en la formación de profesionales de Fisioterapia. Entre las personas reconocidas estuvo la licenciada y docente Diana Villacorta, quien, de acuerdo con información proporcionada por la Escuela de Fisioterapia, desempeñó diferentes funciones académicas desde 1996. También fue reconocida Lcda. Alejandra de Quintanilla, jefa de Transferencia de Conocimiento e Innovación de UNASA y docente de la Escuela de Fisioterapia desde 2019. La directora de la Escuela de Fisioterapia, Máster Jackeline Morales, explicó que el congreso forma parte de las actividades desarrolladas durante el año por la Junta Directiva de la escuela y destacó la participación de los estudiantes de quinto año en la ejecución del proyecto. Morales también señaló que los estudiantes cuentan con actividades de bienestar, laboratorios, centros de práctica e intercambios como parte de las oportunidades vinculadas con su formación. Con conferencias, talleres y demostraciones relacionadas con nuevas tecnologías, el Physio Summit 2026 puso en discusión distintas herramientas y áreas de intervención que forman parte del campo actual de la fisioterapia y la rehabilitación. Redacción y fotografías: Diego Figueroa. Edición: El Cenit.
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Cada acción del proyecto Verde busca incidir en la cultura ecológica de la población santaneca. Para el desarrollo de la jornada de reforestación y concientización ambiental se coordinó con Fundación Coatepeque, organización enfocada en la restauración, protección y conservación del Lago de Coatepeque.
La actividad contó con la participación de estudiantes voluntarios de la UNASA, quienes se sumaron a una jornada de reforestación en la que fueron sembrados un total de 150 árboles en una zona protegida de las riberas del Lago de Coatepeque, como parte de las acciones orientadas a contribuir a la protección y conservación del entorno natural del lago.
Antes de iniciar la jornada de reforestación, los voluntarios participaron en una charla impartida por Ricardo Mejía, director de proyectos de Fundación Coatepeque, quien explicó el trabajo que desarrolla la organización, compartió información relacionada con la región y destacó la importancia de reforestar los alrededores del lago. Asimismo, hizo énfasis en la necesidad de generar conciencia sobre el cuidado de la naturaleza y la preservación del Lago de Coatepeque debido a que “El agua de Coatepeque es usada por más de 7,000 personas que viven en la ribera del lago, en la cuenca del lago”, señaló el representante de Fundación Coatepeque.
El desarrollo de la jornada de reforestación se suma a las acciones de preservación ambiental y para los voluntarios una oportunidad de aprendizaje y contacto directo con el entorno natural. Durante las actividades pudieron conocer la importancia de conservar los ecosistemas, así como las implicaciones que tienen las prácticas inadecuadas para la protección del lago.
Gabriela Abigail Peñate, estudiante de la carrera de Laboratorio Clínico de UNASA, expresó su satisfacción por formar parte de la jornada y experimentar directamente el proceso de siembra. Asimismo, destacó el impacto de conocer información relacionada con la situación ambiental del lago y la necesidad de evitar prácticas que puedan contribuir a su contaminación.



Por su parte, Diana González, coordinadora de proyectos del Departamento de Proyección Social de UNASA, destacó el compromiso de la Proyección Social la promoción de la conciencia ambiental en la comunidad; de allí la importancia de trabajar coordinadamente con otras organizaciones a fin de conectar con la comunidad y fomentar estos valores entre los estudiantes mediante actividades de participación comunitaria.
“Como institución de educación superior tenemos un compromiso con el medio ambiente y consideramos importante inculcarlo en nuestros jóvenes estudiantes a través de este tipo de actividades, que desarrollamos en conjunto con la Fundación Coatepeque”, manifestó González.
La jornada contó con la participación de estudiantes voluntarios de las carreras de Doctorado en Medicina, Doctorado en Cirugía Dental, Licenciatura en Diseño Gráfico Multimedia, Licenciatura en Comunicación Digital Multimedia, Licenciatura en Laboratorio Clínico y Licenciatura en Nutrición, quienes más que sembrar 150 árboles se involucraron con acciones orientadas hacia la comunidad para la valoración y protección del entorno natural, reforzando la importancia de conservar de la naturaleza.
Al finalizar la jornada, Mejía felicitó a UNASA por el trabajo realizado junto con sus estudiantes voluntarios y personal docente. También hizo un llamado a las personas que visitan el Lago de Coatepeque para que contribuyan a mantener limpio el entorno y evitar prácticas que puedan afectar la calidad del agua; se enfocó especialmente en evitar botar la basura en los alrededores del lago, debido a que estos residuos pueden terminar en el cuerpo de agua.
“Cuando se tira la basura en los lugares incorrectos se contamina el Lago y así se contamina automáticamente a las más de 7,000 personas que viven y consumen el agua del Lago de Coatepeque”, enfatizó Mejía.
Con esta jornada, UNASA y Fundación Coatepeque buscan fortalecer la participación de los jóvenes en acciones de responsabilidad ambiental y contribuir a la conservación de uno de los principales ecosistemas de la zona. A través del Proyecto Verde y las actividades de Proyección Social, UNASA continua con su compromiso con la formación de profesionales integrales, capaces de vincular sus conocimientos con acciones de responsabilidad social y ambiental y de participar activamente en la construcción de una cultura orientada al cuidado y preservación de los ecosistemas.
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La relación entre la salud humana y animal fue el eje del proyecto comunitario “Comunidad Sana, Huellitas Felices”, desarrollado por estudiantes egresados de la carrera de Doctorado en Cirugía Dental de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA).
Como parte de la iniciativa, los estudiantes realizaron una donación de alimentos, insumos veterinarios y productos de limpieza al refugio Pancita Peluda, ubicado en Atiquizaya, Ahuachapán. El refugio funciona desde 2019 y actualmente alberga a 36 perros.
El proyecto es desarrollado por Andrea María Góchez Aguilar, Katherinne Michelle Centeno Vásquez, Luis Kenneth Durán Alvarado y Joceline Nicole Rivera Rivera, quienes incorporaron al trabajo comunitario un componente de formación sobre enfermedades zoonóticas.
El médico veterinario Juan Carlos Rivera impartió a estudiantes de cuarto año de Odontología una charla denominada: “Zoonosis de interés en salud pública veterinaria”. El encuentro abordó la relación entre el cuidado sanitario de los animales y la prevención de enfermedades que pueden transmitirse entre animales y seres humanos.
Para Joceline Nicole Rivera, integrante del proyecto, las actividades buscan generar conciencia sobre el respeto hacia los animales y, al mismo tiempo, contribuir con las necesidades del refugio.
Katherinne Centeno señaló que comprender la relación entre la salud humana y animal resulta relevante para quienes se están formando en el área de la salud. “Estamos incentivando a los estudiantes a trabajar por la implementación de una responsabilidad animal que nos ayude a ser mejores personas”, expresó.
Además de beneficiar directamente a los 36 perros que permanecen en Pancita Peluda, la iniciativa contempla a los voluntarios que colaboran en el refugio y a la comunidad de Atiquizaya.
Así, una actividad de formación para estudiantes de Odontología se extendió más allá del aula: llegó hasta un refugio donde el cuidado diario de los animales también plantea preguntas sobre prevención, salud y responsabilidad hacia la comunidad.
c)| Redacción Lily González. Edición: El Cénit.



La incorporación de la inteligencia artificial, la telemedicina y otras herramientas digitales está cambiando la forma de atender a los pacientes y formar a los futuros profesionales de la salud. Es por ello, que la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA) desarrolla el LXXV Foro de Salud Pública, dedicado este año al tema «La innovación digital en la salud».
El encuentro reúne a estudiantes de Medicina, docentes y especialistas invitados para reflexionar sobre el impacto de la tecnología en el sistema sanitario y conocer experiencias aplicadas en el ámbito nacional.
La Vicerrectora de UNASA, PhD Patricia Molina de Núñez, destacó que la transformación tecnológica exige una formación acorde con los nuevos desafíos de la profesión.
«Hoy en día, con la inteligencia artificial y la telemedicina, es importante que nuestros estudiantes tengan ese conocimiento y comprendan que la tecnología ya no solamente es una herramienta que ayuda a la medicina, sino que debe ir en paralelo», expresó.
En la actividad participó el Doctor William Hoyos, Director de Monitoreo Estratégico del Ministerio de Salud, quien compartió sus experiencias sobre la implementación de soluciones digitales en el sector salud.
El Coordinador del Internado de Salud Pública de UNASA, Doctor Luis Alberto Figueroa, explicó que esta edición representa la número 75 de una iniciativa académica que se mantiene desde 2010 y que este año también fortalece el aprendizaje práctico de los estudiantes encargados de la organización.
«Es la culminación de un proceso de aprendizaje teórico, pero también práctico, porque los estudiantes desarrollan habilidades como el trabajo en equipo y el liderazgo al organizar un evento de esta magnitud», señaló.
Como parte del programa, el foro recibió además a una delegación de estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala, fortaleciendo el intercambio académico entre ambas instituciones.
Durante su ponencia, el Doctor William Hoyos recordó que el avance tecnológico debe entenderse como un complemento del ejercicio profesional y no como un sustituto del criterio médico.
«La inteligencia artificial es un apoyo, pero el talento humano es único y debemos mantenernos actualizados», afirmó.
Para los estudiantes del Internado Rotatorio de Salud Pública, la actividad también representa el cierre de una etapa formativa. Abigail Arqueta, integrante del grupo organizador, explicó que quince estudiantes lideraron la planificación del evento.
«Es bastante emocionante ver cómo nos hemos logrado organizar y preparar una actividad que conmemora una trayectoria de 75 foros. Además, contar con ponentes de reconocimiento nacional representa una gran oportunidad para nuestra formación», comentó.
A medida que la salud incorpora nuevas herramientas digitales, espacios como este permiten que los futuros profesionales comprendan cómo integrar la innovación tecnológica con el criterio clínico y la atención centrada en las personas.
c)| Redacción El Cénit.





Las preguntas que nacen en un aula pueden convertirse en respuestas para los desafíos de la sociedad. Bajo esa premisa, estudiantes, docentes e investigadores participaron en la conmemoración del Día de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA), una actividad que puso en el centro la investigación como una herramienta para generar conocimiento y transformar la realidad.
Durante la jornada se desarrollaron exposiciones de proyectos, una galería científica elaborada por estudiantes de distintas carreras, conferencias y la premiación de las mejores investigaciones realizadas en cátedra.
La Vicerrectora de UNASA, PhD Patricia Núñez, invitó a la comunidad universitaria a asumir la investigación como una responsabilidad compartida y no exclusiva de especialistas.
«La ciencia no es un conocimiento estático; al contrario, es un conocimiento cambiante. Cada uno de nosotros está llamado a transformar su entorno y la sociedad a través de la ciencia y la investigación», expresó.
Añadió que la formación universitaria debe ir más allá de los contenidos impartidos en clase y fomentar la curiosidad para responder a problemáticas ambientales, sociales y políticas desde una perspectiva crítica.
Por su parte, la jefa del Departamento de Investigación, Máster Evelyn Carballo, explicó que la conmemoración también rinde homenaje al legado de la Doctora María Isabel Rodríguez y busca acercar la investigación a estudiantes de todas las disciplinas.
«Este evento evidencia la labor que se realiza durante todo el año. Toda la comunidad académica tiene un lugar en la ciencia», afirmó.

La académica destacó además que tres investigadores de la universidad fueron reconocidos recientemente por el CONACYT, un hecho que, según indicó, refleja el trabajo desarrollado en materia de investigación científica.
Los galardonados son:
Uno de los espacios centrales de la actividad fue la exposición de investigaciones elaboradas por estudiantes de diferentes carreras, cuyos trabajos fueron evaluados por un comité externo para seleccionar las mejores propuestas.
El coordinador de VYVO, Máster Mauricio Chávez, señaló que el propósito es demostrar que la ciencia puede construirse desde cualquier área del conocimiento.
«Queremos entusiasmar a los estudiantes para que aporten cada vez más ciencia hacia la sociedad. Todos podemos hacer ciencia y hacerlo desde nuestras disciplinas», manifestó.
Asimismo, destacó que uno de los principales retos consiste en acercar la divulgación científica a los espacios donde hoy interactúan los jóvenes, especialmente en entornos digitales.
La jornada también permitió conocer experiencias de estudiantes que iniciaron sus primeros procesos de investigación. Entre ellas destacó Vicky Estefanía Rivera Lara, estudiante de Laboratorio Clínico, quien obtuvo el primer lugar con un estudio sobre competencias teóricas y prácticas relacionadas con el manejo del exudado periférico.
«Me siento feliz por la experiencia que pude tener. Investigar nos ayuda como profesionales porque adquirimos conocimientos que podremos aplicar en el futuro», comentó.
La actividad evidenció que la investigación se consolida como un componente transversal de la formación universitaria. Para los estudiantes, representa la oportunidad de desarrollar pensamiento crítico, resolver problemas reales y generar conocimiento que trascienda las aulas hacia la sociedad.
c)| Redacción El Cénit.









Cinco estudiantes de Doctorado en Cirugía Dental de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA) viajan a Los Ángeles, California, del 21 al 25 de septiembre para participar en una experiencia académica sobre implantología y odontología digital, como parte del Acuerdo de Cooperación Académica entre UNASA e ITC Seminars.
Los estudiantes están acompañados por el Doctor Carlos Raúl Montes Pineda, docente del área clínica y preclínica de la Escuela de Odontología, durante las actividades que se desarrollarán en el centro de entrenamiento de implantología de ITC Seminars, fundado por el doctor Iván Casabianca.
El programa permitirá a los participantes conocer contenidos relacionados con técnicas y protocolos de implantología, odontología digital y otros procedimientos vinculados con su formación profesional.
Para Montes Pineda, uno de los principales aportes de la experiencia será el acceso a contenidos actualizados que posteriormente podrán compartirse con otros estudiantes de la carrera.
“Hay elementos bastante actualizados que los estudiantes conocerán sobre temas de vanguardia relacionados con la odontología, con la finalidad de que lo aprendido durante esta experiencia sea posteriormente replicado en el aprendizaje y formación académica de los demás estudiantes de Odontología”, explicó.
Los cinco estudiantes fueron seleccionados mediante un proceso que tomó en cuenta su desempeño académico, actitud y participación en proyectos de la Escuela de Odontología.
Entre ellos se encuentra Diana María Figueroa Cuestas, estudiante de quinto año, quien espera aprovechar la experiencia para ampliar sus conocimientos sobre procedimientos relacionados con la colocación de implantes y técnicas de sutura.
Para Leonel Alfredo Amaya Urrutia, estudiante de séptimo año, el viaje representa una oportunidad para actualizar sus conocimientos en implantología, particularmente en técnicas, diagnóstico, planificación y atención al paciente.
La directora de la Escuela de Odontología, Doctora Katia Sánchez de López, explicó que la iniciativa busca motivar a los estudiantes a continuar ampliando sus conocimientos en un área que requiere actualización constante.
“Nuestro objetivo es motivar a los estudiantes a enriquecer conocimientos en esta área”, manifestó.
La directora también señaló que la naturaleza práctica de la odontología hace que este tipo de experiencias puedan complementar los contenidos que reciben los estudiantes durante su formación.
“Nuestra área es muy práctica, es muy dinámica, y este tipo de actividades enriquecen nuestros programas de estudio”, reconoció.
El viaje será el primero que se desarrolla en el marco del Acuerdo de Cooperación Académica entre ITC Seminars y UNASA.
Una de las participantes, Gabriela Alejandra Murcia, estudiante de séptimo año, destacó el valor de conocer directamente el trabajo de profesionales con trayectoria en el campo odontológico.
“Vivir esta experiencia como estudiantes, conocer y aprender de doctores que tienen mucha trayectoria dentro del ámbito odontológico y que nos brindan un acercamiento a las cirugías, nos enriquece de muchísima información”, expresó.
Para los estudiantes seleccionados, el viaje también representa la posibilidad de trasladar el aprendizaje del aula a un entorno internacional y conocer otras prácticas dentro de su campo profesional.
c)| Redacción Lily González.

Pequeñas acciones diarias, como apagar las luces cuando no son necesarias, ahorrar agua o hacer un uso responsable de los recursos de oficinas, aulas, laboratorios áreas comunes, son el eje de la nueva campaña de sostenibilidad que la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA) desarrollará durante los meses de septiembre y octubre.
La iniciativa es promovida por el Comité de Desarrollo Sostenible con el propósito de sensibilizar a estudiantes, docentes y personal administrativo sobre la importancia de utilizar responsablemente los recursos institucionales y fortalecer una cultura de sostenibilidad dentro del campus.
De acuerdo con Máster Mónica Luna, miembro del Comité la campaña surge como parte de la Política de Sostenibilidad de la Universidad y busca que las buenas prácticas trasciendan más allá de las instalaciones educativas.
«Esta campaña se deriva de la Política de Sostenibilidad de la Universidad, que orienta a contribuir al desarrollo sostenible de nuestro entorno; para ello debemos aprender a cuidar nuestro campus para que estas prácticas puedan trascender hacia cada contexto de los miembros de la comunidad universitaria», explicó.
La duracion de la campaña es de cinco semanas y en esta se promoverán mensajes enfocados en el cuidado del agua, el ahorro de energía, el uso responsable del papel y la conservación de oficinas, aulas, laboratorios y áreas comunes.
Según Máster Luna, estas acciones cotidianas pueden generar un impacto significativo al reducir el consumo, el desperdicio y los efectos ambientales derivados del uso inadecuado de los recursos.
«Con acciones cotidianas se pueden reducir impactos ambientales y sociales que permitan el funcionamiento y desarrollo a largo plazo de nuestro entorno sin comprometer las oportunidades futuras», señaló.
La campaña también busca generar cambios de comportamiento entre quienes forman parte de la comunidad universitaria, con la expectativa de que esas prácticas se repliquen en los hogares y otros espacios.
«El impacto inicial se verá reflejado en el cambio de conductas a través de la sensibilización individual, para que cada miembro de la comunidad universitaria tome decisiones responsables bajo la convicción del impacto ambiental y social de cada acción», afirmó la representante del comité.
Como parte de la iniciativa, también se promueve la participación en proyectos institucionales como ECOPAPEL, ECOSORBOS, No te Plastifiques y Ecorevolución, además de recomendaciones sencillas como aprovechar la luz natural, evitar el desperdicio de agua, reutilizar materiales y mantener en buen estado los espacios compartidos.
c)| Redacción El Cénit.
]]>La generación y divulgación del conocimiento científico volvió a ocupar un lugar central con la presentación del volumen 5, número 2 de la Revista Ciencia, Humanidad y Cultura, titulada Horizontes que transforman: investigación y sociedad, una publicación que reúne estudios sobre educación, innovación y realidad social.
El evento se desarrolló en la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA), donde autoridades, investigadores y autores compartieron los principales aportes de esta edición, que incorpora artículos elaborados por académicos de la institución y de otras universidades nacionales e internacionales.
Durante la actividad, la Vicerrectora de UNASA, PhD Patricia Molina, destacó que la investigación constituye un elemento indispensable para mantener vigente la educación superior y responder a los cambios de la sociedad.
«Si queremos transformar la sociedad, no podemos tener docentes que se dediquen solamente a impartir el conocimiento de hace 10, 15 o 20 años. Necesitamos que investiguen para poder innovar, crear y actualizarse», afirmó.
La revista ha mantenido un crecimiento constante desde su creación. El director de Investigación, Proyección Social y Extensión Universitaria, Máster Carlos García, explicó que en cinco años se han publicado siete números, pasando de una periodicidad anual a una edición semestral, lo que refleja la consolidación del trabajo editorial y científico de la universidad.
«El conocimiento que se genera se comparte con otros académicos, con estudiantes y con la sociedad, para que el conocimiento científico esté al alcance de todos», señaló.
Además del fortalecimiento editorial, esta edición incorpora investigaciones de autores externos, una participación que, según los organizadores, evidencia el reconocimiento que la publicación ha alcanzado dentro y fuera del país.
Para la Jefa del Departamento de Transferencia de Conocimiento e Innovación, Máster Alejandra Flores, cada nueva edición representa una oportunidad para acercar la investigación a la realidad que enfrenta la sociedad.
«Los artículos científicos representan la transformación y la realidad de nuestra sociedad; nos permiten ir más allá de lo que vemos en los libros para construir y generar cambios», expresó.
Entre los trabajos presentados figura una investigación del académico Máster Raúl Tobar, centrada en las competencias investigativas del personal docente de universidades privadas salvadoreñas. El estudio evaluó a 129 docentes de instituciones de las zonas occidental, central y oriental mediante un instrumento validado a nivel latinoamericano.
Los resultados muestran que los docentes poseen capacidades para desarrollar investigaciones, aunque persisten dificultades al momento de divulgar sus hallazgos en publicaciones científicas de mayor impacto.
«La investigación muestra que sí existen competencias investigativas en el personal docente, pero el reto está en aumentar el impacto de las publicaciones y llevar los artículos a revistas de mayor alcance», explicó Tobar.
Los investigadores coincidieron en que fortalecer la producción científica y facilitar su difusión permite que los resultados trasciendan el ámbito universitario y contribuyan a la toma de decisiones, la formulación de políticas y la generación de nuevas investigaciones, consolidando el papel de la ciencia como una herramienta para comprender y transformar la realidad.
Leer Revista Ciencia, Humanidad y Cultura,
c)| Redacción El Cénit.






Seis estudiantes y un docente de Medicina de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA) iniciaron el 13 de septiembre su viaje hacia Cuernavaca, Morelos, México, para participar en un intercambio académico con la Universidad del Valle de Cuernavaca (UNIVAC). La experiencia se extenderá hasta el 26 de septiembre e incluye actividades académicas, clínicas y culturales.
El grupo está integrado por Alexa Nicole Navas Quan, Juan Carlos Barahona Guillen y Andrea Dayana Itzep Palacios, de tercer año; y Josseline Guadalupe Hernández López, Uriel Arnoldo Molina Reyes y Rachel Berenice Rodríguez Mendoza, de sexto año.
Durante la movilidad, los estudiantes tendrán contacto con diferentes áreas de la Medicina y participarán en actividades junto a estudiantes de UNIVAC. El itinerario contempla asignaturas y prácticas en áreas como Traumatología, Dermatología, Cardiología, Neumología, Oncología, Ginecología, Psiquiatría, Neurología, Pediatría y Urgencias.
Para Rachel Berenice Rodríguez Mendoza, estudiante de sexto año, uno de los principales valores de la experiencia está en conocer otros contextos culturales y sanitarios.
“Para mí representa ir a aprender acerca de nuevas culturas, acerca de cómo es el sistema de salud en otros países.”
La estudiante también considera que la experiencia puede tener un impacto en su preparación profesional, al permitirle conocer cómo se administra la salud en otro país y trasladar esos aprendizajes a su futuro ejercicio como médica.
Uriel Arnoldo Molina Reyes, también de sexto año, describe el viaje como un intercambio internacional y una oportunidad para acercarse al sistema de salud mexicano, su cultura y la comunidad estudiantil de UNIVAC.
Entre sus expectativas está conocer cómo se desarrolla la formación médica en México y cómo se aborda la salud de la población.
“Necesito aprender más en cómo se maneja, en cómo es el método de estudio mexicano, en cómo ellos tratan la salud al pueblo mexicano y traer todo ese conocimiento y enriquecer lo que es UNASA a mis compañeros.”
La movilidad también contempla participación docente. El Dr. Martín Oswaldo Portillo Linares, docente de la Escuela de Medicina de UNASA, acompaña al grupo durante su estancia y participa en actividades académicas con estudiantes y docentes de la universidad mexicana.
Para este 14 de septiembre está programada una sesión de Histología aplicada a la clínica, enfocada en la correlación entre histología y patología, con participación de estudiantes de tercer año de UNASA y quinto año de UNIVAC. El 16 de septiembre se desarrollará una sesión de Neuroanatomía clínica sobre la localización de lesiones a partir de signos neurológicos, dirigida a estudiantes de sexto año de UNASA y estudiantes de UNIVAC.
“Primero es un privilegio representar a UNASA y segundo, pues, es una nueva experiencia personal y un aprendizaje sumamente importante, tanto cultural como académicamente”, expresó el Dr. Portillo sobre su participación.
El intercambio no se limita a las actividades de los estudiantes. El proyecto contempla espacios de diálogo entre docentes de ambas universidades para compartir metodologías de enseñanza, identificar puntos de contacto curricular y explorar futuras colaboraciones académicas, como proyectos conjuntos, clases espejo y metodologías COIL.
Desde Relaciones Internacionales, el Prof. Miguel Hernández, Oficial de Relaciones Internacionales de UNASA, plantea que este tipo de movilidad busca que los estudiantes desarrollen una perspectiva que trascienda las fronteras.
“Buscar soluciones globales para problemas locales”, señaló al explicar una de las ideas que orientan este tipo de experiencias.
Hernández también destacó que la relación con UNIVAC ha permitido compartir conocimientos y cultura entre diferentes áreas académicas, entre ellas Medicina, Nutrición y Laboratorio Clínico. Según explicó, la alianza ha contribuido a estrechar los vínculos entre docentes y estudiantes de ambas instituciones.
En este proceso también ha participado la Embajada de los Estados Unidos Mexicanos, que, de acuerdo con el Oficial de Relaciones Internacionales, ha sido clave para facilitar la movilidad estudiantil.
Para Master Karla de García, Decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, el valor de la experiencia también está en la posibilidad de observar otro sistema sanitario y compararlo con el contexto salvadoreño.
“Nuestros jóvenes aprenden acerca del sistema de salud de otro país, hacen la comparativa, los análisis de cómo estamos, cómo está el otro país y también les permite a ellos visualizar en qué debemos mejorar”, explicó.
La comparación puede servir además para identificar habilidades y competencias que requieren mayor desarrollo y aportar elementos para futuras actualizaciones curriculares, de manera que la formación médica considere tanto las necesidades nacionales como las tendencias internacionales.
El proyecto de intercambio establece que la experiencia busca fortalecer la cooperación académica entre UNASA y UNIVAC mediante el intercambio pedagógico, la participación docente y el acompañamiento de los estudiantes en un entorno académico y cultural internacional.
Para los seis estudiantes, el recorrido apenas comienza. Durante los próximos días tendrán la oportunidad de observar otras formas de aprender y ejercer la Medicina, convivir con estudiantes de otro país y conocer de cerca un sistema de salud distinto. Al regresar, el desafío será convertir esa experiencia en nuevos conocimientos que puedan compartir y aplicar en su propia formación.
c)| Redacción El Cénit.
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