En el Día Nacional de Combate contra el Dengue, especialistas reiteran que la prevención comienza en casa. Identificar los síntomas de alarma, evitar la automedicación y eliminar criaderos del mosquito son medidas clave para reducir el riesgo de complicaciones.
Las lluvias continúan creando las condiciones ideales para la proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, una enfermedad que sigue siendo endémica en El Salvador y que cada año representa un desafío para el sistema de salud. En el marco del Día Nacional de Combate contra el Dengue, especialistas reiteran la importancia de reforzar las medidas de prevención y de acudir a tiempo a los servicios de salud ante los primeros síntomas.
La Dra. Mirna Morán, salubrista y docente de la Escuela de Medicina de UNASA, explicó que las condiciones climáticas actuales favorecen la reproducción del mosquito transmisor.
«El dengue sigue siendo una enfermedad endémica presente en nuestro país, que por las condiciones climáticas favorece la reproducción del vector, el mosquito Aedes aegypti«, señaló.
La especialista indicó que, aunque cualquier persona puede contraer la enfermedad, los niños menores de cinco años, especialmente aquellos con desnutrición o con un sistema inmunológico debilitado, forman parte de los grupos más vulnerables. Los registros epidemiológicos también muestran una mayor incidencia entre menores de edad.
Dra. Morán explicó que uno de los aspectos más importantes es reconocer los síntomas que pueden indicar una evolución hacia un dengue grave.
«Los síntomas de alerta son que la fiebre no disminuya, dolor abdominal, sangramientos y signos de deshidratación», detalló.
Además, recomendó buscar atención médica desde los primeros síntomas, como fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, náuseas, vómitos, salpullido o cualquier episodio de sangrado.
Uno de los errores más frecuentes, advirtió la especialista, es recurrir a la automedicación.
«Medicamentos como el ibuprofeno o la aspirina representan un riesgo porque pueden provocar efectos secundarios importantes en los niños, como el síndrome de Reye, además de aumentar el daño gástrico y el riesgo de complicaciones», explicó.
Por ello, insistió en que cualquier tratamiento debe ser indicado por personal médico y no basarse en recomendaciones informales o medicamentos disponibles en casa.
La prevención también depende de eliminar los espacios donde el mosquito deposita sus huevos. Según la docente de UNASA, muchas familias concentran sus esfuerzos en los depósitos visibles de agua, pero olvidan otros objetos que también se convierten en criaderos.
«Debemos revisar la chatarra, los juguetes que permanecen en los patios, las llantas, objetos en desuso, macetas vacías y hasta restos de alimentos como cáscaras de huevo, donde puede acumularse agua», indicó.
La especialista también pidió dejar atrás algunos mitos que todavía persisten alrededor del dengue.
«Muchas personas creen que todas las fiebres deben tratarse con antibióticos, pero el dengue es una enfermedad viral y no requiere este tipo de medicamentos. Otro error es decir que el zancudo causa el dengue; en realidad, la enfermedad la provoca el virus del dengue, que es transmitido por un mosquito infectado», aclaró.
Las autoridades sanitarias recuerdan que la eliminación de criaderos, el uso de medidas de protección personal y la consulta médica oportuna continúan siendo las herramientas más eficaces para reducir los casos y evitar complicaciones. En una enfermedad que cada temporada lluviosa vuelve a poner a prueba al sistema de salud, la prevención sigue comenzando dentro de cada hogar.
c)| Redacción El Cénit, Fotografía de archivo.
