Las formaciones gratuitas combinaron teoría, simulación y prácticas hospitalarias para preparar a los futuros profesionales ante situaciones críticas.

Los estudiantes de la Licenciatura en Enfermería de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA) participaron en dos certificaciones especializadas: Urgencias y Emergencias, con una duración de tres semanas, y Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), desarrollada durante cuatro semanas; graduándose 17 y 15 estudiantes respectivamente.

Ambos programas fueron organizados por la Coordinación de Cursos y Diplomados, bajo la Dirección de Postgrados, con el propósito de reforzar las competencias clínicas, la toma de decisiones y el trabajo interdisciplinario en escenarios de alta complejidad.

Durante el proceso formativo, los estudiantes realizaron prácticas en distintos centros hospitalarios. La directora de Postgrados, máster Jennifer Padilla , agradeció el apoyo institucional recibido.

“Es un agradecimiento especial para el Hospital Regional del Seguro Social y el Hospital Nacional de Santa Ana que nos abrieron las puertas”.

Asimismo, explicó que gracias a los convenios activos de UNASA con estas instituciones, los estudiantes accedieron incluso a espacios hospitalarios recientemente inaugurados, fortaleciendo su experiencia clínica.

Además, añadió que estas certificaciones responden al compromiso institucional de preparar a los futuros profesionales ante situaciones de presión.

“Como UNASA quisimos brindar estas certificaciones para estudiantes activos de la Escuela de Enfermería para que puedan aplicar competencias en momentos donde se deben tomar decisiones estratégicas”, destacó.

Los cursos permitieron desarrollar habilidades como monitoreo de signos vitales, respuesta ante emergencias, atención a pacientes reales y manejo de equipos de simulación clínica, elementos esenciales para el ejercicio profesional.

Por su parte, la coordinadora de Cursos y Diplomados, máster Blanca María Valdés Landaverde, aseguró que estos programas continuarán realizándose.

“Seguiremos fortaleciendo estas habilidades y conocimientos, desarrollando las mismas certificaciones para garantizar que se mantengan vigentes ambos programas”.

Por su parte, la licenciada Roxana Valladares, directora de la Escuela de Enfermería, destacó que estas certificaciones permiten a los estudiantes aplicar conocimientos de manera integral.

“Con este curso han podido reflexionar, tomar decisiones pensadas en el paciente, potenciar el trabajo en equipo y, sobre todo, aplicar un tratamiento real e integral”.

Los estudiantes también valoraron positivamente la experiencia. Andrea Estefan señaló que la certificación fue una oportunidad para aprender a actuar correctamente ante una urgencia.

“Fue una experiencia bonita porque aprendemos qué hacer en una urgencia y cómo ayudar a las personas”.

De igual manera, Maricela Leyva expresó que la formación fortalece tanto el aprendizaje actual como las oportunidades futuras.

“A mis compañeros de carrera les aconsejo que provechen estas certificaciones, nos ayudan a tener más experiencia y conocimiento para el futuro”.

Estas iniciativas forman parte de la estrategia institucional de formación continua impulsada por la Dirección de Postgrados, orientada a consolidar profesionales de la salud con competencias actualizadas, criterio clínico y compromiso con la atención de calidad.

c)| Escrito por Lily González, Edición: El Cénit.


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