Salud comunitaria, arte, voluntariado y formación juvenil forman parte de las iniciativas desarrolladas durante el último año, según datos de la Revista Proyección Social, Volumen 14.

Más de 12 mil personas fueron beneficiadas durante 2025 a través de los programas del Departamento de Proyección Social y Extensión Universitaria desarrollados por la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA), de acuerdo con datos recopilados en la Revista Proyección Social, Volumen 14.

Las iniciativas abarcaron áreas como salud comunitaria, cultura, educación, voluntariado y desarrollo juvenil, articulando la participación de estudiantes, docentes y comunidades.

En el área de salud, el programa Salud en Acción atendió a 535 personas mediante jornadas integrales, atención en primera infancia y servicios especializados en fisioterapia, nutrición y odontología a través de las Clínicas de Proyección Social.

En el ámbito cultural y educativo, el impacto fue amplio. El programa Eco Cultura desarrolló campañas de donación altruista que beneficiaron a 494 personas. El Museo de Anatomía Humana registró 5,516 visitantes provenientes de 91 centros escolares. El Festival Internacional de Arte y Literatura de Santa Ana reunió a 13 artistas y convocó a 2,028 asistentes.

La vinculación con el sector productivo también formó parte de las acciones. A través de Comuni-Lab, 11 microempresas recibieron apoyo mediante la producción de 606 piezas gráficas y procesos de acompañamiento comunitario.

En materia ambiental, el Proyecto Verde benefició a 67 personas con la donación de 100 árboles, mientras que el voluntariado universitario movilizó a 271 estudiantes en distintas acciones solidarias.

En el campo del desarrollo humano, el programa Global Connections impactó a 2,366 personas mediante jornadas integrales y el proyecto Youth Can, enfocado en el fortalecimiento de habilidades para la vida y el emprendimiento en jóvenes en situación de vulnerabilidad.

La jefa del Departamento de Proyección Social, Máster Aracely Aguirre, explicó que el propósito central de estos programas es conectar la formación universitaria con necesidades reales de las comunidades.

“La proyección social permite que el conocimiento no se quede en el aula, sino que dialogue con la realidad y genere soluciones concretas”, señaló.

Los datos evidencian que la proyección social no opera como una actividad paralela, sino como un componente transversal que vincula docencia, investigación y servicio comunitario.

Las acciones desarrolladas durante el año evidencian una vinculación constante entre formación académica y servicio comunitario, con resultados medibles en distintos sectores sociales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *