Con risas constantes y un mensaje educativo para el público infantil, la obra “Caperucita Roja y el Lobo Feroz” se presentó en el Teatro Nacional de Santa Ana, donde reunió a estudiantes y familias en una adaptación dinámica que combinó humor, música y una reflexión sobre la importancia de no confiar en extraños.
La puesta en escena, con una duración aproximada de una hora, integró actuación, canto y momentos de comedia que mantuvieron la atención de los asistentes. La dirección estuvo a cargo de Mario Saz, director teatral de la compañía David Granadino y productor del montaje, quien explicó que la principal enseñanza busca advertir sobre los riesgos de confiar en desconocidos y reforzar valores como la obediencia y la prudencia.
En ese sentido, el director subrayó que el objetivo es transmitir a los niños: “la importancia de no acercarnos al peligro y de ser siempre precavidos”, mensaje que forma parte central del desarrollo dramático de la historia.


c)| Escrito por Adriana Peñate, fotografías: William Sagastume. Edición: El Cénit.
Uno de los personajes más destacados fue el Lobo Feroz, interpretado por Isaí Escobar, quien explicó que preparó su papel investigando distintas versiones del personaje y practicando gestos y expresiones para construir una interpretación propia. Su enfoque cómico generó múltiples momentos de risa en la sala, especialmente entre los estudiantes que asistieron por invitación de sus docentes.
Entre el público, el estudiante Edmar Ortíz, del Colegio Adventista de Santa Ana, comentó que asistieron por recomendación de su profesor y destacó el carisma del Lobo como uno de los elementos que más disfrutaron, evidenciando la conexión lograda con el público joven.
En el aspecto técnico, la obra utilizó una escenografía fija dividida en tres espacios: el bosque representado con telón pintado, una zona decorada con flores y la casa de Caperucita ubicada al fondo del escenario. El vestuario resaltó por sus colores llamativos, especialmente la capa roja de la protagonista, mientras el Lobo vistió tonos oscuros que reforzaron su presencia escénica. La iluminación clara y uniforme facilitó la comprensión de cada escena.
La compañía consolida su apuesta por acercar el teatro a las nuevas generaciones a través de historias clásicas con mensajes actuales.
