Escrito por: Máster Mauricio Salvador Guzmán, Docente tiempo completo de la Carrera de Licenciatura en Comunicación Digital Multimedia de UNASA
Parecería un cliché el decir una imagen vale más que mil palabras, pero para un emprendedor esta premisa resulta fundamental. Su producto o servicio debe mostrarse con claridad, atractivo y coherencia visual si desea persuadir a sus clientes potenciales.
Cuando se trata de posicionarse en el mercado como una marca, intervienen diferentes elementos entre los que se puede mencionar el logo, el eslogan, la línea gráfica, la tipografía y las estrategias de marketing. Sin embargo, hay un punto de partida ineludible: la fotografía.
La fotografía representa un elemento clave al momento de posicionar un producto o servicio en el mercado. Según el sitio web Marketingdirecto.com “El mercado es el punto de encuentro que relaciona a un individuo o entidad que ofrece un bien o servicio con el individuo que lo necesita” En este escenario, la calidad visual se vuelve determinante para los emprendedores.
De acuerdo con un artículo de Forbes, titulado “Cada vez hay más y mejores emprendedores en El Salvador: Fernando Kriete” el 27.9% de la población en El Salvador, entre las edades de 18 a 64 (más de 1.2 millones de personas) se identifica como emprendedora, según el reporte de Global Entrepreneurship Monitor (GEM), un proyecto internacional de medición, investigación y promoción del emprendimiento, que cuenta con el apoyo del Centro Emprendedor de la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN). Esta cifra demuestra que una gran parte del país depende del emprendimiento y con ello, surge la necesidad de destacar a través de estrategias visuales que generen confianza y diferenciación.
En este contexto, la fotografía de calidad se vuelve pieza clave para el posicionamiento de cualquier marca. Se convierte en un recurso estratégico en redes sociales, con el propósito de dar a conocer el producto y sus virtudes. Las imágenes no solo muestran lo que se vende, sino que transmiten valores, despiertan emociones y construyen confianza.
Cuidar los detalles como la luz, el encuadre y la composición permite proyectar imagen de marca sólida, sinónimo de profesionalismo. Esto es fundamental, puesto que se vuelve en muchas ocasiones el primer acercamiento entre el emprendedor y su público. Al tener una imagen cuidada, no solo atrae miradas, sino que invita a interactuar, genera confianza al hacer clic con los usuarios.
Un impacto visual bien logrado aumenta el engagement. Según el sitio web marketingdirecto.com este concepto “Implica la participación activa de los consumidores en la evolución de la marca, e incluso su adhesión voluntaria a la misma, dejando atrás la concepción pasiva del consumidor”. En palabras simples, es el grado de compromiso que el cliente adquiere con la marca, que la sienta propia, que interactúe en comunidades virtuales y en el mejor de los casos que la recomiende y defienda. En ese sentido, una fotografía profesional impulsa ese vínculo emocional que transforma la simple atención en lealtad.
De esta manera, la fotografía profesional deja de ser un adorno estético para convertirse en una herramienta estratégica de alto valor, que potencia al emprendedor demostrando su esfuerzo, su identidad y la visión de la marca.
A modo de ejemplo, sobre esta postura de valor se puede pensar en dos publicaciones en redes sociales, que muestren el mismo producto. En el primer escenario, una mesa desordenada con mala iluminación, carente de aspectos de composición, con el producto sucio, arrugado o grietado. En el segundo escenario, el mismo producto, pero con elementos que aporten a fortalecer el mensaje deseado, que generen armonía visual en cuanto a uso de props, paleta de colores y composición. El primero da sensación de mala calidad, de improvisación, y la segunda fotografía refleja profesionalismo, compromiso y calidad.
No se trata solo de usar un fondo porque sea bonito, llamativo o le guste al emprendedor, en fotografía comercial todo comunica. Cada uno de los elementos seleccionados en la composición es la pieza fundamental para fortalecer el mensaje que se desea transmitir.
En el caso de un producto que sus características sean naturales se debe de optar por un fondo, según la psicología del color, que sea acorde a la temática, en este caso en tonos café o verdes. Los props para acompañar el producto pueden ser los componentes con los que esta creado el producto o algunos que abonen al mensaje como hojas grandes de plantas llamativas como las del tipo monstera, por ejemplo; o acompañar con corteza de árboles, bambú, agua, entre otros.
Si bien la fotografía profesional implica una inversión que no todos los emprendedores pueden asumir en su etapa inicial, existen alternativas accesibles que permiten mantener un estándar visual adecuado. El uso adecuado de iluminación natural, fondos neutros, superficies limpias y dispositivos móviles con buena resolución pueden genera imágenes funcionales y coherentes con la identidad de la marca. Lo importante es comprender que la calidad visual no depende únicamente del equipo, sino de la intención estética y del cuidado de la composición.
En definitiva, es necesario reflexionar sobre la importancia de la fotografía profesional y lo que esto representa para un emprendedor que busca destacar en un mercado muy competitivo: el uso de una imagen profesional le puede significar sustancialmente un hito en su proyección, fortaleciendo la percepción que pueda llegar a tener un cliente potencial, percibiéndolo como un producto de calidad, profesional y con respaldo, esto marca la diferencia entre vender y trascender; entre ser visto y ser recordado.
