Una investigación desarrollada en la Escuela de Fisioterapia de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA) reveló que los hábitos y la calidad del sueño inciden directamente en el rendimiento académico de los estudiantes universitarios. El estudio fue realizado por el licenciado Néstor Barrientos, docente e investigador de dicha escuela, durante una entrevista en el programa “Al Punto”, producido por el periódico digital El Cénit y transmitido por UFM 94.9.
De acuerdo con el investigador, la inquietud surgió tras observar que varios estudiantes del segundo año de la Licenciatura en Fisioterapia mostraban somnolencia en clase, llegaban cansados y tenían baja participación. Estos comportamientos coincidían con calificaciones bajas.
“Observé que los estudiantes se conectaban a la plataforma en altas horas de la noche y mostraban cansancio constante durante las clases. Esto me llevó a indagar cómo sus hábitos de sueño se relacionaban con su rendimiento académico”, explicó Barrientos.
La investigación se desarrolló bajo una metodología mixta, combinando técnicas cualitativas y cuantitativas. Se aplicó el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh, herramienta internacionalmente utilizada para medir los patrones de descanso. Los resultados fueron preocupantes: la mayoría de los participantes reflejó mala calidad de sueño, 13 de ellos necesitarían atención médica y 3 presentaron trastornos graves del sueño.
Entre los hábitos detectados se destacó la falta de horarios fijos para dormir, el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse, el consumo de bebidas energizantes y comidas copiosas por la noche, así como la práctica de ejercicio en horarios inadecuados. Estos factores, según el investigador, alteran el ciclo circadiano y afectan tanto el desempeño académico como el bienestar físico y emocional.
El docente señaló que la falta de descanso también influye en la convivencia universitaria. “Algunos estudiantes mostraban irritabilidad o dificultad para trabajar en grupo. Esto demuestra que el sueño no solo impacta el aprendizaje, sino también las relaciones interpersonales”.
Como parte del plan de intervención, se realizó un taller teórico-práctico sobre hábitos y técnicas del sueño, impartido por un especialista en psicología. En la actividad se brindaron herramientas para mejorar la calidad del descanso, reducir el estrés y equilibrar los horarios de estudio y descanso.
El docente destacó además el rol del Comité de Apoyo Psicopedagógico y de Bienestar Estudiantil de UNASA, los cuales ofrecen acompañamiento y talleres enfocados en la salud mental y emocional de los universitarios.
“Dormir bien es parte fundamental del éxito académico. Desde UNASA buscamos formar profesionales con equilibrio entre el conocimiento, la salud y la calidad de vida”, concluyó el licenciado Barrientos.
El estudio marca un precedente dentro de la universidad al visibilizar cómo los hábitos cotidianos pueden repercutir en la formación profesional y en la salud integral de la comunidad estudiantil.
