El majestuoso Teatro Nacional de Santa Ana se llenó de color, arte y emoción durante la conmemoración del 15.º aniversario de la Fundación Bellas Artes, institución que por más de una década y media ha sido semillero de talento artístico en la región.
(c)| Redacción y Fotografía: Sarahí Rebollo. Edición: Editor in Chief El Cenit.
Para celebrar este acontecimiento, se realizó una exposición de dibujos y pinturas creadas por niños y jóvenes que participaron durante el año en los diferentes talleres de arte que ofrece la fundación.
El evento estuvo marcado por un ambiente festivo y de orgullo compartido entre docentes, padres y estudiantes. Desde los más pequeños hasta los de mayor edad, todos mostraron entusiasmo por presentar el fruto de su trabajo y compartir con el público la pasión que los une. Las galerías del teatro se transformaron en un recorrido visual donde el color, la técnica y la creatividad se combinaron para contar historias, expresar emociones y revelar la visión única de cada artista.

Entre las obras más destacadas, uno de los expositores compartió que su inspiración nació en la naturaleza vista desde la perspectiva de la mujer, representando a la mujer morena santaneca como símbolo de fuerza y belleza.
Alejandro de Jesús Mundo, el estudiante de mayor edad, expresó su alegría al ver finalizada su obra tras días de intenso trabajo: “Cada técnica tiene su complejidad y requiere paciencia. Los maestros nos han enseñado con dedicación, y eso se nota en el resultado final”, comentó, demostrando que nunca es tarde para comenzar a ser artista.
Durante el recorrido, el público pudo admirar más de 107 obras elaboradas por estudiantes de distintas edades y nacionalidades.
La maestra de dibujo y pintura Ana María Aguilar Sanabria, ilustradora, restauradora e instructora de arte, destacó el privilegio de acompañar el crecimiento de sus alumnos: “Es un honor compartir con niños desde los tres hasta los trece años, quienes cada día llegan con alegría y sueños nuevos. Cada trazo está lleno de amor, esperanza y emoción”, expresó.
Aguilar también subrayó que el evento contó con la participación de más de 100 artistas, entre ellos alumnos nacionales y extranjeros provenientes de Guatemala, Colombia, Perú y Estados Unidos. “Esta exposición no solo muestra lo aprendido en técnicas artísticas, sino también la confianza y la autoestima que los niños construyen a través del arte. Queremos que crean en sí mismos, que persigan sus sueños y comprendan que con el apoyo de sus familias todo es posible”, añadió con orgullo.

El respaldo familiar fue uno de los aspectos más emotivos de la jornada. Desde las gradas del teatro, madres, padres, hermanos y abuelos acompañaron a los pequeños artistas con sonrisas y aplausos.
Roxana Carolina Alemán, madre de una alumna, compartió su emoción al ver la obra terminada de su hija: “Es una emoción muy grande, porque uno ve todo el proceso, desde los primeros bocetos hasta la exposición final. Ellos aprenden a ser responsables, perseverantes y a valorar su propio esfuerzo. Además, el arte les permite dejar a un lado el exceso de tiempo en redes sociales y enfocarse en algo que realmente los hace crecer”, señaló.
El evento no solo fue una exposición de obras, sino también un encuentro familiar, educativo y cultural, donde se reconoció el esfuerzo, la dedicación y la sensibilidad artística de cada participante. Los visitantes disfrutaron de una amplia diversidad de estilos y técnicas, desde el dibujo figurativo hasta la abstracción y la ilustración contemporánea.

Con esta muestra, la Fundación Bellas Artes reafirmó su compromiso con la formación integral de niños y jóvenes, fomentando el amor por el arte como herramienta de transformación personal y social. En cada lienzo se reflejaron el talento, la disciplina y el acompañamiento constante de los docentes, quienes con su guía han cultivado la creatividad y la expresión de sus estudiantes. La celebración del 15.º aniversario fue, sin duda, una muestra del impacto positivo que la fundación ha tenido en la comunidad santaneca.
Entre aplausos, risas y fotografías, el evento cerró con la satisfacción de una meta cumplida y con la esperanza de seguir sembrando arte, cultura y sueños en las nuevas generaciones.
