Estudiantes de segundo año de la Licenciatura en Fisioterapia de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA) participaron en un taller teórico-práctico sobre la técnica de drenaje linfático manual, con el objetivo de potenciar sus competencias clínicas en el manejo de edemas y procesos inflamatorios. La capacitación se desarrolló en el Auditorio Sergio Amílcar Carranza, en el marco de la asignatura Medios Físicos en Rehabilitación, impartida por las docentes Máster Isabel Alejandra Flores de Quintanilla y Máster Iliana Guadalupe Peñate.
La actividad fue facilitada por la Licenciada en Fisioterapia Andrea María Gil, quien realizó una demostración detallada de la técnica, incluyendo el vendaje multicapa, y guió a los estudiantes durante prácticas supervisadas. También se abordaron temas como la función del sistema linfático, las diferencias entre linfedema y lipedema, y las indicaciones y contraindicaciones de los procedimientos.
“Fue un honor y alegría regresar a mi alma mater para compartir conocimientos sobre drenaje linfático manual con los estudiantes de segundo año de fisioterapia. Me alegra ver su interés, curiosidad y compromiso con la profesión. Este tipo de espacios fortalecen la formación académica y nos motivan a seguir aprendiendo para ofrecer siempre la mejor atención a nuestros pacientes”, expresó la Licda. Andrea María Gil.
Durante el taller, los estudiantes analizaron casos reales y observaron mejoras significativas en pacientes mediante el uso de estas técnicas, comprendiendo así su relevancia en el tratamiento de patologías vasculares y musculoesqueléticas.
Para Editah Castillo Delgado, estudiante participante, la experiencia fue muy valiosa: “Fue una actividad interesante y enriquecedora, ya que pude actualizar ciertas técnicas de tratamiento. Lo aprendido me ayudará a rehabilitar a pacientes con patologías a nivel del sistema linfático”.
La docente Máster Alejandra de Quintanilla destacó el impacto formativo de este tipo de espacios: “Realizar este tipo de actividades fomenta en los estudiantes el entusiasmo por seguir aprendiendo y conocer técnicas innovadoras. Sin duda, estas experiencias proporcionan habilidades manuales orientadas a la rehabilitación, permiten actualizar los procedimientos terapéuticos y promueven la calidad académica”.
La actividad brindó a los estudiantes herramientas prácticas y actualizadas que mejoran su preparación para responder a las necesidades reales de los pacientes.
Escrito por: Lcda. Isabel Flores.



