En el marco del proyecto Youth Can, impulsado por el Departamento de Proyección Social y Extensión Universitaria de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA), se llevó a cabo una conferencia formativa sobre valores, dirigida a jóvenes participantes del programa. La actividad fue impartida por María Figueroa, voluntaria de Nueva Acrópolis, filial Santa Ana, quien abordó temas de crecimiento humano y desarrollo personal a través de la filosofía y el arte.
El encuentro, que se desarrolló con una metodología participativa, incluyó dramatizaciones, reflexión colectiva y dinámicas basadas en mitos griegos, con el objetivo de fortalecer los valores individuales y colectivos en los jóvenes.
La filosofía como camino para crecer
Durante la ponencia, María Figueroa destacó que los valores no son solo conceptos abstractos, sino herramientas fundamentales para la vida cotidiana. “El objetivo de estos talleres es ayudar a los jóvenes a construir una mejor idea de lo que significa vivir con valores. La filosofía, el arte y la cultura son medios que permiten al ser humano crecer, tomar decisiones con criterio y aportar a la sociedad desde su esencia”, afirmó.
Figueroa explicó que la conferencia incluyó una representación teatral basada en un mito griego, como una forma creativa de conectar con los participantes. “El teatro nace en Grecia y es una vía para representar lo bello y lo profundo. A través del arte, los jóvenes pueden descubrir mensajes atemporales que les ayuden a estar más despiertos y conscientes de sus decisiones”, agregó.
Además, señaló la importancia de fomentar espacios como este en alianza con instituciones educativas. “Trabajar con UNASA es valioso porque ambas instituciones apuestan por la formación integral. Este tipo de actividades abren una ventanita a los jóvenes, les brindan un conocimiento valioso que puede transformar sus vidas y motivarlos a cultivar lo mejor de sí para contribuir a la sociedad”, expresó.

Una experiencia que deja huella
Los jóvenes asistentes valoraron positivamente la actividad, no solo por su contenido, sino también por la forma dinámica y cercana con la que fue presentada.
María Fernanda Molina, participante del taller, expresó: “Me gustó mucho porque nos involucraron desde el inicio. La dramatización que vimos nos unió como grupo y nos ayudó a reflexionar sobre problemas sociales que vivimos a diario. Fue bonito ver cómo un mito antiguo se relaciona con lo que enfrentamos hoy”.
Molina también resaltó el valor práctico de lo aprendido. “Aquí no solo escuchamos, sino que también aprendemos cosas que podemos poner en práctica. Los valores no se quedan en teoría, se viven”, afirmó.
Por su parte, Natali Morán, también participante del proyecto, destacó cómo el taller le ayudó a verse a sí misma con más claridad. “Entendimos que hay muchas ‘cadenas’ que nos atan: miedos, inseguridades, y que podemos romperlas si trabajamos en nosotros mismos. Estos cursos nos dan herramientas para crecer como personas y poner en práctica lo aprendido en la vida diaria”, señaló.
El proyecto Youth Can busca generar espacios de crecimiento personal, liderazgo y desarrollo de habilidades blandas en jóvenes. La alianza de UNASA con Nueva Acrópolis fortalece este enfoque, integrando el arte, la filosofía y los valores como herramientas de transformación individual y social.




